Los manifestantes se quitaron sus camisas y blusas para demostrar que están desarmados en su protesta. LA PRENSA/ AP/ WASON WANICHAKORN

Gobierno no cede ante los “camisas rojas”

Las tropas tailandesas y los manifestantes conocidos como los “camisas rojas” libraban un tiroteo en uno de los accesos a la zona de Bangkok que ocupan y en cuyo interior hay unas 3,000 personas, según testigos.

BANGKOK/ CABLES COMBINADOS

Las tropas tailandesas y los manifestantes conocidos como los “camisas rojas” libraban un tiroteo en uno de los accesos a la zona de Bangkok que ocupan y en cuyo interior hay unas 3,000 personas, según testigos.

Al cierre de esta edición, varios vehículos blindados intentaban derribar la barricada levantada por los camisas rojas, mientras helicópteros sobrevolaban la zona.

Antes, los manifestantes habían incendiado una de las barricadas de su campamento en la zona central de Bangkok para dificultar el asalto de las tropas tailandesas al campamento del frente rojo, de uno tres kilómetros cuadrados de extensión.

La humareda ha llevado a la dirección del hospital de Chulalongkorn, que se encuentra muy cerca de la barricada, a preparar la evacuación de los enfermos.

Cerca de 200 soldados armados con fusiles ametralladores se encuentran situados a pocos metros de la barricada.

Las tropas tailandesas se disponían al alba del miércoles en Tailanda (a primeras horas de la noche del martes en Nicaragua) a entrar con vehículos blindados en la zona de Bangkok ocupada por los camisas rojas desde hace cinco semanas.

Cerca de 3,000 manifestantes permanecen en el interior desde que muchos abandonaron la base tras la ola de violencia en la que murieron al menos 39 personas y una 280 resultaron heridas, de acuerdo a los últimos datos oficiales.

RECHAZO A NEGOCIAR

El Gobierno tailandés rechazó ayer una propuesta de conversaciones de paz con los líderes de los opositores conocidos como “camisas rojas” para poner fin al caos en Bangkok, aduciendo que las negociaciones no pueden comenzar antes de que se dispersen los grupos de protesta.

ESPERANZAS FRUSTRADAS

La decisión frustró las esperanzas de que se contenga la crisis después de cinco días de violencia que ha dejado 38 muertos y ha desestabilizado una nación considerada anteriormente como una de las democracias más sólidas en el sudeste del Asia.

Miles de “camisas rojas”, en su mayoría campesinos pobres, seguían acampados el martes detrás de barricadas para presionar sus demandas de elecciones nacionales.

Según el ministro Satit Wonghnongtaey, el primer ministro Abhisit Vejjajiva dijo que saludaba las negociaciones para poner fin a la violencia, pero que “las conversaciones sólo ocurrirán después que haya concluido la protesta”.

Las declaraciones televisadas del martes fueron respuesta a un ofrecimiento formulado horas antes por los líderes de los manifestantes, quienes dijeron que aceptarían incondicionalmente un ofrecimiento del Senado nacional para mediar entre ambas partes.

Esa aceptación de los opositores era significativa puesto que previamente habían establecido condiciones para sostener conversaciones.

El primer ministro pidió al presidente del Senado que manifestara la posición del Gobierno, dijo el ministro Satit. Agregó que Abhisit pidió al Senado que mantuviera contacto con los líderes de los “camisas rojas” y les exhortara a poner fin a su protesta.

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