Un reporte periodístico en Bogotá, Colombia, indicó ayer que los narcotraficantes de ese país buscan cómo instalar laboratorios en Centroamérica, incluyendo a Nicaragua.
La alerta ocurrió un día después que el ex procurador nicaragüense Alberto Novoa criticó la lenidad cometida por las autoridades de Nicaragua, al dejar libres a los tripulantes de un barco mercante con bandera chipriota, que fue retenido la semana pasada, en el puerto de Corinto, con una carga de más de mil kilos de cocaína.
El diario colombiano El Tiempo, luego de consultar a expertos de la DEA, explicó que el laboratorio narco descubierto hace meses en Achuapa, Nicaragua, “ha sido el más grande”.
“Su ubicación se dio luego de un trabajo de Inteligencia de la Policía de ese país, pero ya hemos detectado movimientos en Honduras, aunque no ha caído un laboratorio de esas proporciones. En República Dominicana se han desmantelado más de seis este año, instalados en zonas marginales”, aseguró la fuente consultada por el periódico.
El Tiempo también accedió a una investigación realizada por la Policía colombiana, en que se da cuenta de movimientos migratorios realizados por cabecillas del narcotráfico allá.
El negocio apuntaría a que los mafiosos colombianos estén sacando la pasta de coca de su país para procesarla en Centroamérica para convertirla en cocaína, crack o “polvo de ángel”, apetecido en el mercado de New York.
En ese sentido, aseguran que los colombianos están mandando a su gente a República Dominicana, Nicaragua y Honduras, con el fin de “que instalen y manejen los complejos de producción”.
El Tiempo también indicó en su edición de ayer que quien disparó la alarma sobre la instalación de los narcolaboratorios, entre los organismos de inteligencia centroamericanos, fue el actual jefe del Ejército de Nicaragua, general Julio César Avilés.
Avilés ofreció su opinión en septiembre pasado después del quiebre del laboratorio de anfetaminas en Achuapa, León, donde las autoridades apresaron a tres mexicanos.
- El jefe de la Fuerza Naval, capitán de navío Róger González, justificó ayer que se haya puesto en libertad a la tripulación del barco chipriota en que hallaron más de mil kilos de cocaína la semana pasada en Corinto.
Según el jefe militar, si en un transporte colectivo, de un bus, incautan un saco con marihuana y se tiene que buscar al que la anda y si no se le halla, no se detiene a nadie, afirmó.
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PRESENCIA MEXICANA
Según el jefe de la Fuerza Naval del Ejército de Nicaragua, capitán de navío Róger González, el tráfico de drogas en el país lo controlan desde hace seis años los mexicanos, pese a la presencia de los colombianos.
González considera que este control obedece a una estrategia en que los narcos colombianos buscaron socios para sus traslados.
Luego explica: “Comienzan a utilizar al hondureño, al nicaragüense y al panameño en distintas vías. Por tierra insisten con los guatemaltecos, por agua con los colombianos y hondureños, más hondureños claro, y por aire igual siguen utilizando a colombianos, hondureños y guatemaltecos”.
El año pasado la Fuerza Naval nicaragüense incautó siete toneladas de droga; y en lo que va del 2010 han incautado casi mil 400 kilos.
Tras el caso de Achuapa, el general Avilés comentó: “No descartamos que con la presión que se le está haciendo al narcotráfico con el Plan Colombia, en Suramérica, y el Plan Mérida, en Norteamérica, busquen (los narcos) instalar laboratorios en la región centroamericana”.
Esa hipótesis nicaragüense es manejada a alto nivel desde hace tiempo. La Policía Nacional desde el 2004 hizo un análisis. La Dirección Antidrogas estimó que, además de contar con indicios de lavado de dinero en el país cada más evidentes, existía la posibilidad de la instalación de los laboratorios.
“Es posible que en nuestro país las organizaciones criminales puedan participar en el proceso de producción de otras drogas, ya sea con el cultivo de estas plantaciones o en el procesamiento de la última fase de la producción de las mismas debido a la dificultad creciente de las organizaciones para conseguir los químicos necesarios (sustancias precursoras) para el funcionamiento de los laboratorios en los países que actualmente existe esta producción, debido a los esfuerzos de los gobiernos”, indica el informe presentado al más alto nivel de la PN.
AGUILAR DUDA
El comisionado mayor en retiro Pedro Aguilar, que alguna vez dirigió la jefatura Antidrogas de Nicaragua, considera que es poco creíble el traslado completamente de los laboratorios narcos a Centroamérica, por un sentido poco operativo en esa decisión.
“Estás hablando que los laboratorios los alejás demasiado del centro de producción. Centroamérica es básicamente un territorio de tránsito, básicamente no es de producción. Alejar los laboratorios de las zonas de producción no tiene sentido. Seguramente la presencia de mexicanos obedece a los cambios de rutas o que ocupen al país como zonas de refrescamiento”, dijo Aguilar por teléfono ayer.
En febrero pasado, reportes oficiales de la prensa hondureña confirmaron en parte la tesis de Aguilar.
El jefe del Cártel de Sinaloa, Joaquín “El Chapo” Guzmán, vacacionaba en Honduras en los departamentos de Colón y Copán.
El Cártel de Sinaloa se ha metido mucho a Nicaragua. De hecho, gracias a operativos policiales se logró enjuiciar a una banda bastante grande, entre los que figuró un supuesto pariente de “El Chapo” Guzmán.
CASO DEL BARCO
El barco mercante atrapado con droga, la semana pasada en Corinto, zarpó de Hong Kong, pasó por Colombia, recaló en Nicaragua y se dirigía hacia Guatemala.
“Independientemente que no fue una responsabilidad directa del capitán, tiene que ser investigado en Nicaragua como han sido investigados todos los conductores de camiones que traen droga, aunque ellos supiesen que no era droga”, dijo el ex procurador Alberto Novoa el sábado a LA PRENSA, criticando el proceder de las autoridades policiales que dejaron ir a los tripulantes.
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