Mauricio Díaz, ex Embajador de Nicaragua en Costa Rica, considera que el presidente Daniel Ortega debería preocuparse por los problemas de Nicaragua, en particular por el tema del desempleo, la pobreza, el respeto al orden jurídico interno, en vez de estar alentando a que se violen las normas constitucionales y el derecho internacional.
“Es preocupante ver que mientras atiende a (Manuel) Zelaya, a quien llamó Presidente, no sé cómo llamará a Pepe Lobo, se ha demostrado una total manipulación de las instituciones particularmente de la Policía y de la Corte Suprema de justicia” de Nicaragua, comentó Díaz.
Mientras la crisis institucional se agrava en Nicaragua, Ortega convocó a una conferencia de última hora el jueves por la tarde. Todos esperaban que el Presidente se pronunciara sobre los brotes de violencia acaecidos en los últimos días o sobre las crisis en la Asamblea Nacional. Sin embargo, para sorpresa de todos apareció junto a Manuel Zelaya, el ex Presidente de Honduras.
Ortega ni siquiera mencionó algunos de los innumerables problemas de Nicaragua, porque la conferencia era para presentar un Plan de Reconciliación Nacional de Zelaya, quien propone a cambio del reingreso de Honduras a la Organización de Estados Americanos (OEA) y al Sistema de Integración Centroamericana (SICA), su retorno a Honduras.
UN GOBIERNO DE CHÁVEZ
“Daniel Ortega no gobierna para los nicaragüenses, está gobernando para Chávez; son las consignas y las directrices del Presidente venezolano, las prioridades en su política exterior, más que los intereses de los nicaragüenses”, afirma Díaz.
El ex embajador dijo que también le parece irracional el hecho de que Ortega en vez de facilitar el regreso definitivo del Estado hondureño al SICA, para normalizar el proceso de integración y la negociación frente a los europeos, sigue alentando las pretensiones de Zelaya de regresar a su país como que no pasó nada.
Orlando López, especialista en Relaciones Internacionales y Catedrático de la Universidad Americana, comentó que es triste ver al jefe del Estado de los nicaragüenses propiciando el divisionismo en lugar de actuar como estadista y centrarse en defender los intereses nacionales, resolver los problemas domésticos de los nicaragüenses y ver la integración centroamericana como un proceso armónico.
“Nos estamos prestando a los intereses de Caracas y los nicaragüenses votaron por un gobierno para que resuelva sus problemas, y para que haya un presidente para los nicaragüenses. Si no, que nos digan en qué circunscripción de Venezuela hay que ir a votar”, dijo López.
“Esto es preocupante porque Nicaragua seguirá siendo un país de paso de aventureros, mientras los hondureños están tratando de volver a la normalidad”, enfatizó Díaz.
Norman Caldera, ex Canciller de la República, dijo que Ortega tiene todo el derecho de recibir a Zelaya, ya que es parte de sus funciones en la política exterior.
Ver en la versión impresa las páginas: 2 A