El ex presidente hondureño Manuel Zelaya apareció ayer tarde en la oficina del presidente Daniel Ortega, adonde fueron citados los periodistas para una conferencia de prensa, pero al final a ninguno de ellos se les permitió hacer preguntas.
Ningún periodista sabía cuál era el tema de la comparecencia de última hora de Ortega, hasta que éste apareció acompañado de Zelaya, quien vino a Managua a proponer que a cambio del reingreso de Honduras a la Organización de Estados Americanos (OEA) y al Sistema de Integración Centroamericano (SICA), le permitan a él regresar a su país.
Zelaya fue expulsado de Honduras por un golpe de Estado, en junio del 2009, por violar la Constitución, y desde entonces ha deambulado por varios países con la ayuda del presidente de Venezuela, Hugo Chávez.
ORTEGA RECONOCE QUE LOBO GANÓ LIMPIO
Zelaya, quien por primera vez apareció sin sombrero en Nicaragua, dijo que anda de gira en busca de apoyo para su Plan de Reconciliación Nacional.
Pero fue Ortega quien detalló que la condición para que las relaciones de Honduras en el concierto de las naciones vuelvan a la normalidad es que se permita el regreso de Zelaya y su familia a Honduras, con la garantía de que nadie lo va a matar, ya que, según él, hay muchos que desean hacerlo.
Ortega y Zelaya también exigen que el gobierno de Honduras dé personería jurídica a un grupo formado por los seguidores de Zelaya, llamado Resistencia.
Ortega, quien en todo momento llamó presidente a Zelaya, ofreció cabildear a favor de la moción.
En Honduras ya existe un presidente elegido de forma transparente en noviembre pasado, que es Porfirio Lobo.
Ortega reconoció que “si no ha habido golpe, esas elecciones las ganaba el presidente (Porfirio) Lobo, todo lo indicaba; era muy difícil que el partido del presidente Zelaya pudiese ganar esas elecciones”.
“Incluso si se hubiese votado la cuarta urna que no era vinculante, ganaba el presidente Lobo. Pero el golpe lo que hizo fue romper las estructuras de instituciones que se venían consolidando”, declaró Ortega.
CORREA QUIERE OTRA ELECCIÓN
En la comparecencia de ayer, ni Zelaya, que se ha caracterizado por sus extensas respuestas a los periodistas, contestó ninguna pregunta. Se limitó a decir un discurso y lamentó que desde que fue “sacado a balazos” de Honduras, en junio pasado, ha tenido que “andar como judío errante” en busca de refugio para su familia.
El presidente de Ecuador, Rafael Correa, en una entrevista brindada al periódico La Nación de Costa Rica, aseguró que la única forma de superar la actual falta de reconocimiento del gobierno de Honduras es realizando un nuevo proceso de elecciones “libres”, permitiendo al presidente Zelaya volver a su país “sin riesgos de procesos judiciales espurios” y aplicando sanciones a los golpistas.
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