CORRESPONSAL/ CHINANDEGA
Las “clikas” (células) no logran establecerse en los repartos periféricos de las ciudades de Chinandega, Corinto y Somotillo, tal como han pretendido jóvenes que regresan de El Salvador y Guatemala, por lo que sólo destacan grupos de alto riesgo.
Los que han pretendido conformar pandillas han sido detectados por la Policía Nacional tal como ha ocurrido en los repartos Camilo Ortega, Noel Vallecillo, Bayardo Arce, Bello Amanecer y otros sitios con jóvenes tatuados que pertenecieron a las temibles maras salvadoreñas la 18 y 13.
Las “clikas” mantienen relación con del país donde los jóvenes chinandeganos han permanecido un tiempo, lo que ha servido para coordinar labores con la Policía Internacional (Interpol).
“El año pasado hubo presencia de mareros salvadoreños en la Villa 15 de Julio, pero se neutralizó. La jefatura envió ahí a un jefe de sector. Gracias a Dios se detectó”, manifestó el suboficial Yelman Ramón Cáceres, jefe de sector en la zona sur de la ciudad participante en reciente capacitación policial.
También en Chichigalpa fue detenido hace un año el pandillero salvadoreño Saúl Turcios Ángel (“El Pitbull” y “Trece”) capturado en la zona sur del municipio de Chichigalpa, quien al parecer pretendía organizar a las pandillas en el occidente del país.
Turcios, líder marero y uno de los más peligrosos de El Salvador, se fugó de una celda judicial salvadoreña en diciembre del 2008 con otros 12 miembros de la mara MS 13.
CONSUMO DE DROGASEN SOMOTILLO
En Corinto se temía hace cinco años la conformación de pandillas en la que destacaron “Los Isleños” y “Los Peluches” con mujeres en sus filas, pero se desintegraron mediante una tenaz labor de la municipalidad, iglesias católica y evangélica, y la conformación de equipos deportivos.
“No llegaron a fortalecerse ni conformar otros grupos de pandillas en el municipio”, declaró Luz Marina Reyes Alfaro, Técnica de Juventud en la ciudad portuaria.
Por su parte, en Somotillo sobresalen los grupos de alto riesgo que consumen drogas, principalmente marihuana, que la consiguen fácilmente a través de la zona fronteriza a escasos metros.
“Los sectores de mayor cuidado son la colonia Santa Eulalia, Emmanuel y el basurero, ahí aparecen jóvenes que ejecutan robos entre otros delitos”, explicó Walter Cruz Reyes, responsable municipal de niños y jóvenes.
”EL VIEJITO” CONLOS JÓVENES
Uno de los barrios que dejó de ser un peligro por la presencia de pandillas fue la extensa Colonia Roberto González, ubicada al noroeste de la ciudad de Chinandega. Dos enormes fotografías sostiene ahí don Vicente Alvarado, conocido como “El Viejito” al lograr que los integrantes desistieran y mediante gestiones les concedió ayuda para hacer deportes, sacar carreras técnicas o buscarles un empleo.
Alvarado mantiene el reto de aconsejar a los jóvenes de la referida colonia y no permitir la conformación de una nueva pandilla.
Álvaro Romero, encargado de la Comisión Municipal de Niños y Adolescentes en la Alcaldía de Chinandega, recomienda la reinserción social de los jóvenes de alto riesgo, a tareas que contribuyan al desarrollo de la ciudad y de los municipios antes mencionados.
AÑOS DE “LOQUERA”
Samuel Tinoco, originario del reparto Carlos Fonseca, recuerda los días en que “anduve en la loquera cuando estuve solo, ahora tengo que ver por mis tres gardelitos, mi familia”, mencionó.
En esos años no la pesaba dos veces para enfrentarse contra los jóvenes del reparto vecino, La Florida, en Chinandega. Fue en esos años que cumplió condena de dos años y medio por lesiones.
En sus años de inmigrante en El Salvador laboró en albañilería y rechazó integrar una pandilla. Por ahora trabaja en el rastro municipal, una oportunidad que le extendió el responsable Pedro Salinas, quien lo valora como un buen destazador de reses. Tinoco lamenta que los jóvenes hagan uso de lo que denominan “el acuario” y la pega (estimulantes) para delinquir.
EXPRESIONES DELICTIVAS
Para el comisionado Fernando Escobar, jefe de Seguridad Pública, lo que existe en la actualidad son expresiones juveniles con alguna actividad delictiva que se manejan en sectores donde hubo fuerte presencia de grupos o pandillas como se les identificaba hace unos años.
Los repartos Roberto González, La Florida, Dávila Bolaños, Julio César Tinoco, Carlos Fonseca y Ayapal dan la impresión en ocasiones que están actuando las pandillas, pero son jóvenes que ejecutan un robo y provocan alteraciones como estrategia para evadir a las patrullas.
Escobar declaró que los repartos mencionados hasta hace una década eran refugio de pandillas. “En ocasiones la misma población los persigue”, comentó el jefe policial.
Una de las medidas efectivas es que tras enfrentamientos, aunque sean cuatro jóvenes, una patrulla asiste al barrio y se reúne con los Comités Sociales de Prevención del Delito, padres de familia, líderes de barrios y sectores religiosos.
“En ocasiones hasta han mandado llamar a los muchachos para conversar acerca del tema”, explicó Escobar.
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