Por Elízabeth Romero
En su intento por obtener justicia en su caso, la joven Fátima Hernández que acusa a otro empleado de la Dirección General de Migración y Extranjería (DGME) de violación agravada, se apostó hoy por tercera ocasión frente a la Corte Suprema de Justicia (CSJ).
La joven volvió a declararse en huelga de hambre, desde las 3:00 a.m. tras considerar que en el tribunal de primera instancia en el proceso preparatorio del juicio, se desarrolla de forma lenta.
Para el miércoles estaba previsto que se efectuara el juicio oral y público, pero tras una petición de la defensa del acusado, Farinton Reyes, la audiencia preparatoria del mismo fue pospuesta, por tanto la fecha del juicio es incierta ahora, lo que es considerado por la víctima como una táctica dilatoria.
Hernández advirtió que en esta ocasión no suspenderá el ayuno voluntario aunque sea recibida por magistradas de la CSJ, como ha ocurrido en ocasiones anteriores pues teme que de no presionar al Poder Judicial, su caso quedará en la impunidad.
La denunciante dijo que únicamente suspenderá la huelga de hambre “el día que a mi me toque ir a juicio”. Aunque el caso ocurrió a finales de julio del año pasado, la víctima denunció el caso en septiembre del mismo año.