La estrategia educativa presentada por la titular del Ministerio de Educación, Miriam Raudez, hace dos semanas, plantea una serie de metas que a juicio de los expertos no se apegan a la realidad financiera y profesional del Mined, y es un intento por “politizar” el sistema educativo nacional.
Claramente la estrategia educativa señala que la visión es “establecer un modelo educativo donde prevalezcan los valores del modelo político revolucionario del Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional: valores cristianos, ideales socialistas y relaciones solidarias”.
La estrategia viene a sustituir al Plan Decenal 2011-2021, que fue anunciado con tanta pompa por el hoy ex Ministro de Educación, Miguel De Castilla.
Además en el documento de la estrategia que será impulsada por el Mined, se insiste en una “revolución de la conciencia” que —según el ex ministro de Educación, Carlos Tünnermann— podría entenderse como que el objetivo del Gobierno es “ideologizar el proceso educativo de acuerdo con los ideales socialistas que parecieran ser los valores del Gobierno actual ( ) esta estrategia educativa roza con los establecido en la Carta Magna”.
La Constitución Política de Nicaragua, en el artículo 117, establece que la educación se fundamenta en nuestros valores nacionales, en el conocimiento de nuestra historia, de la realidad, de la cultura nacional y universal y en el desarrollo constante de la ciencia y la técnica, y cultiva los valores propios del nuevo nicaragüense, de acuerdo con los principios establecidos en la Constitución.
- El Foro de Educación y Desarrollo Humano (FEDH) también califica la estrategia como no realista y retórica.
Actualmente, el presupuesto que el gobierno de Daniel Ortega asignó al Ministerio de Educación (Mined) es de un poco más de 5,210 millones de córdobas, es decir, cerca del 3.8 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).
Por su parte, el economista Adolfo Acevedo sostuvo que con los recursos financieros del Mined, la meta de universalizar, el sexto grado de primaria, no puede ser cumplida. No están apegadas, hay inconsistencia y deberían indicarse cuáles son las políticas y programas con los que se pretenden alcanzar.
La inversión en Educación, que según la sociedad civil debería ser el 7 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), es decir cerca de 10 mil millones de córdobas anuales, será decreciente, según las proyecciones presupuestarias hasta el 2013.
Las estimaciones que se han hecho indican que los recursos actuales que se asignan al Mined son cada vez menores. Yo quisiera saber qué significa universalizar el sexto grado de primaria, porque esto es una meta muy ambiciosa y requeriría recursos importantes, añadió por su parte Acevedo.
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Para Tünnermann no está claro qué quiere decir “transformación de la conciencia” y “construcción de conciencias”, y señala que tales términos requieren ser precisados para entender qué se quiere decir con eso. “Hablan de una formación en valores, pero hablan de fomentar los valores cristianos, ideales socialistas y las prácticas solidarias. Esto es preocupante porque no sabemos hacia dónde quieren llevar la educación de Nicaragua”.
Para el ex Ministro de Educación, los ideales socialistas “incluyen ya una opción política que no es la que está en nuestra Constitución Política. Nuestra Carta Magna no habla de socialismo, sino que habla de democracia. Nicaragua se define como una democracia representativa y participativa, en consecuencia, los ideales que corresponde fomentar no son los ideales socialistas sino que constitucionalmente el Ministerio en su estrategia educativa lo que debe fomentar son los ideales de la democracia representativa y participativa”.
Tünnermann es tajante al señalar que la estrategia del Mined, intenta “partidarizar el sistema educativo en función de los valores del Gobierno porque lo dice claramente. Está comprometiendo los valores de la educación y los valores del actual Gobierno de reconciliación y unidad nacional. Más claro no puede estar. La educación tiene que responder a valores propios de la nación nicaragüense como lo manda la Constitución”.
MODELO IDEOLÓGICO
El experto refiere que se pretende establecer un modelo educativo al servicio de intereses ideológicos del actual Gobierno, y con ello se pretende transformar las conciencias en beneficios de valores ideológicos, lo que rozaría con la Constitución que establece como principio el pluralismo.
El sistema educativo —expresa el especialista—, no puede ponerse al servicio de una visión política, en este caso la del partido de Gobierno, el FSLN, de cara a formar a las nuevas generaciones en los valores de ese gobierno. “Las políticas educativas deben ser políticas de Estado y fundamentadas en los principios que apoya nuestra Constitución Política”.
“Me parece que esta estrategia está hecha con un interés político y está prácticamente viendo el horizonte de las elecciones del 2011. Está hecho con un propósito electoral, teniendo en cuenta ese proceso electoral”, apunta Tünnermann. Y agrega: Las metas que se propone son metas propagandísticas, como para efectos de propaganda política, pero no son metas realistas. Serían muy difíciles de lograr.
La estrategia se propone conseguir la universalización del sexto grado en el 2012, meta que Tünnermann ve irreal en tanto que implica un esfuerzo enorme pues implicaría que todos los niños que están en la primaria alcancen el sexto grado y los que salieron del sistema educativo retornen y sean beneficiados con programas compensatorios para llegar al sexto grado. En Nicaragua el 45 por ciento de los niños que ingresan a primaria no llegan al sexto grado.
“Sólo ahí hay un reto gigantesco, hacer que el ciento por ciento de los que ingresan a la primaria llegue hasta sexto grado y en ese tiempo es muy fantasioso”, dice.
La meta, según Tünnermann, es poco realista financieramente en tanto que demanda recursos extraordinarios para la educación, que la realidad actual indica que no ocurrirá. Nicaragua ha venido reduciendo el porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB) para educación que ha pasado de 4.9 en el 2009 a 3.8 que asignó en el 2010.
El ex titular de Educación apunta que actualmente la tasa de escolaridad en Nicaragua es de 5.6 años en las zonas urbanas y en las zonas rurales es de 3.6 años. “A lo mejor puede hacerse un esfuerzo en las ciudades y lograr los seis años de escolaridad pero aquí están hablando de todo el país y ¿qué pasaría en las zonas rurales?”
MILAGRO ECONÓMICO
El especialista en educación remarca que la meta planteada por el Mined “es prácticamente irreal”, excepto que el Gobierno disponga hacer grandes inversiones para abrir miles de escuelas e ingresar a los 500 mil niños que se quedaron fuera del sistema escolar.
Señala como otra meta irreal la que se propone para el 2015 alcanzar un promedio de escolaridad de nueve grados —seis de primaria y tres de secundaria—, “aquí hablan de que toda la población tendría un nivel educativo promedio de toda la primaria completa más tres grados del ciclo básico”.
“Implicaría además destinar el siete por ciento del PIB (alrededor de 10 mil millones) para la educación, que se haga un gran programa de capacitación del magisterio y movilizar a la población entera en función de educar. Pareciera que al documento le falta haber hecho un estudio más serio de las posibilidades reales del país. También debió establecerse cuáles son los costos para conseguir esto. Aquí se habla de cosas y no se dice cuáles son los costos económicos”.
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