BRUSELAS/AFP
Los ministros de Finanzas de la UE se aprestaban a mantener el domingo una reunión de urgencia en Bruselas para concretar la creación de un multimillonario fondo para los países de la zona euro en apuros, un mecanismo inédito destinado a proteger la moneda única.
«Vamos a defender el euro, pensamos que debemos dar más estabilidad a nuestra moneda y haremos todo lo que esté en nuestras manos para lograr ese objetivo», declaró a su llegada a la reunión la ministra española Elena Salgado, cuyo país ejerce este semestre la presidencia de turno de la UE.
Los ministros tenían previsto estudiar una propuesta de la Comisión Europea basada en la creación de un mecanismo de unos 60.000 millones de euros (76.000 millones de dólares), que permitiría al ejecutivo comunitario tomar prestado en los mercados.
Esa operación se realizaría gracias a la garantía de los Estados miembros para posteriormente transferir ese dinero bajo forma de préstamos a los países en dificultades financieras de la Eurozona, según fuentes diplomáticas.
Este tipo de dispositivo ya existe para los países de la UE no miembros de la zona euro, pero no para los que utilizan la moneda única.
Reunidos en cumbre el viernes en Bruselas, los 16 jefes de Estado y de gobierno de la Eurozona encargaron a los ministros de los 27 países de la UE crear ese fondo para contener los temores sobre el futuro de su unión monetaria que esta semana se extendieron por todo el mundo y derrumbaron a los mercados.
No obstante, Gran Bretaña, la principal economía integrante de la UE pero al margen de la Eurozona, dejó claro el domingo que si bien no se opondrá a la creación de dicho fondo, no participará en él a través de garantías.
«Lo que no haremos y no podemos hacer es aportar nuestro apoyo al euro. La defensa del euro es la responsabilidad de los miembros de la Eurozona», dijo el ministro de Finanzas, Alistair Darling, desde Londres.
La mecha que encendió esta crisis sin precedentes en los 11 años de la historia del euro fue la debacle financiera griega, que amaga con extenderse a otros países fuertemente endeudados como España y Portugal.
Salgado aseguró el domingo que España «no se plantea recurrir al fondo», pese a que esta semana la inquietud sobre la solvencia de sus finanzas públicas se ensañó con la bolsa de Madrid, haciéndole perder más de 13% entre martes y viernes.