Restos de madera quemada, trastos volteados y varias gallinas escarbando en los escombros de los restos de una casa era lo que se apreciaba ayer de lo que fue el domicilio de los hermanos Horacio y Carlos Matute Contreras, en la tercera calle del reparto Santa Teresa de Masaya.
Supuestamente, los pobladores le pegaron fuego la mañana de ayer porque los hermanos Matute en estado de ebriedad y de droga, la noche del miércoles sin motivos aparentes le quitaron la vida a un joven vecino que no se metía con nadie.
Los vecinos de la casa quemada, que omitieron sus nombres por seguridad, dijeron que ya estaban cansados de los hermanos mencionados, quienes desde hace ocho años vivían en esa casa, pero eran de mala conducta y vivían amenazando a todo mundo.
“Aprovechamos la oportunidad de que uno anda huyendo desde que mató a Henry y el otro está macheteado en el hospital, la casa quedó sola y la quemamos para que no vuelvan a vivir aquí”, dijo un señor entre un grupo que ayer llegó a ver las ruinas cuando notaron la presencia de LA PRENSA.
Una vecina dijo que la noche del miércoles Carlos Matute, el prófugo, llegó a altas horas de la noche a dicha casa a sacar algo de sus pertenencias.
En el hospital de Masaya, Vilma Contreras, madre de Horacio el lesionado, expresó que una hija la había llamado por celular la noche del jueves manifestándole que habían personas con intenciones de quemar la casa.
En la Policía de Masaya refirieron que ellos fueron avisados a eso de las 7 de la mañana y cuando llegaron igual que los bomberos, ya el fuego había consumido todo.
La Policía indicó que están investigando quienes fueron los autores porque ahí también hay un delito. Agregó la Policía que en relación al homicidio no hay nadie detenido.
El único que está en calidad de sospechoso es Horacio Matute Contreras, de 24 años, pero está convaleciente de una cirugía en el hospital de Masaya y en su momento deberá brindar su declaración en la Policía; la Fiscalía determinará si acusa.
El hermano del lesionado, Carlos, señalado directamente en el homicidio, presuntamente está huyendo en León y tiene intenciones de entregarse a la Policía.
La casa de ambos hermanos era de madera, donde habitaba también la esposa de uno de ellos que diario viaja a su trabajo en Managua. El día del incidente supuestamente parientes del fallecido no la dejaban salir y fue auxiliada por otros familiares a los que llamó por celular y desde entonces la casa había quedado sola y enllavada.
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