René “Chirizo” González no es un peleador ávido de atención ni halagos.
Según se anunció, el ganador de González con Antillón, retará al mexicano Jorge Coloradito Solís, si gana este sábado.
Solís defenderá ante el boricua Mario Santiago, su título interino superpluma de la AMB, corona que disputaría González si vence a Antillón y pese a que es el primer retador en el CMB.
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Sin embargo, todo tiene su límite. Y ayer lo reveló, al mostrar su molestia porque considera que está siendo tratado como un boxeador de tercer nivel, con miras a su compromiso de este sábado contra el mexicano Urbano Antillón, en Aguascalientes, México.
“Me molesta, he tenido una mala atención desde que vine el miércoles a esta ciudad de Aguascalientes”, dijo González vía telefónica. “Nos han tratado mal, pero voy a demostrar que soy bueno, que soy mejor que el mexicano Antillón”, añadió.
González está molesto porque no está hospedado en el hotel donde están los principales protagonistas de la cartelera de este sábado.
Pero lo más importante, los representantes de la empresa promotora Zanfer no le facilitaron las condiciones para realizar sus entrenamientos el miércoles, mucho menos ayer.
Tampoco hubo asistencia para su corrida de las mañanas, al menos para saber adónde puede ir a trotar para mantenerse cerca del peso ligero.
“No me han dado mi lugar acá en México. Siento que no me han tratado bien, yo como primer retador al título le estoy dando la oportunidad a Antillón, no él a mí”, reiteró.
González dijo que está claro que estas limitaciones surgen para afectar su concentración.
Pero ha tomado el problema con calma, tratando de no perder la concentración.
“En todos mis viajes a México, con otras empresas como Boxeo de Gala y Producciones Deportivos, me han tratado muy bien. Pero ahora me siento motivado, con más rabia de ganar esta pelea, y lo voy a conseguir”, dijo con seguridad el púgil capitalino.
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