El líder socialista fue al Parlamento, donde condenó los violentos sucesos y las muerte de los tres trabajadores: “La violencia lleva a la violencia”, declaró consternado, por lo que calificó de “tragedia” y “asesinato”.
ATENAS/ EFE
La crisis griega se agravó ayer con la muerte de tres personas durante las masivas manifestaciones celebradas en Atenas durante la huelga general convocada en el país contra las duras medidas de austeridad, aprobadas por el Gobierno.
Las tres muertes se produjeron a raíz del incendio de una sucursal bancaria de la capital ateniense, posiblemente causado por un cóctel molotov, que también fue el origen de las lesiones de extrema gravedad que sufrió una cuarta persona, que se arrojó desde un balcón para huir de las llamas, según el portavoz policial Vangelis Falarás.
Al menos 45 personas resultaron heridas, entre civiles y policías.
Los fallecidos son dos mujeres y un hombre, empleados de la filial bancaria Marfin Eganatia Bank, de una céntrica calle adyacente a la plaza de Sintagma, que trataban de escapar del fuego y que se asfixiaron al refugiarse en una planta superior del edificio.
La noticia corrió como la pólvora entre los participantes en las protestas, lo que exacerbó aún más los ánimos en los alrededores de la Plaza de Sintagma, donde comenzaron a media mañana los choques entre los manifestantes y fuerzas de la Policía, que vigilaban el edificio del Parlamento.
CONDENA VIOLENCIA
Las calles y avenidas del centro de la capital griega fueron ayer escenario de altercados protagonizados por una población iracunda, por el draconiano plan de recortes anunciado por el Gobierno del primer ministro heleno, Yorgos Papandréu.

En Atenas los gases lacrimógenos lanzados por unidades antidisturbios se mezclaron con la humareda de contenedores incendiados, pero también ardieron automóviles y la sede de una oficina de inspección de Hacienda en Atenas.
La huelga general convocada ayer en Grecia por los principales sindicatos, que también afectó a la prensa, es la cuarta en lo que va de año, pero fue rota por diversos medios de comunicación nacionales, que se hicieron eco inmediato de los violentos incidentes.
A raíz del paro quedó paralizado el tráfico aéreo, marítimo y ferroviario en el país mediterráneo, mientras que el tren metropolitano de Atenas funcionó sólo a horas convenientes para ir a las manifestaciones.
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