Aunque las filas se han reducido un poco y el número de cajeras ha aumentado durante los días de pago de las pensiones, el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) tiene otra deuda pendiente con los jubilados.
Según dijo Donald Castillo, presidente de la Asociación de Jubilados y Pensionado de Nicaragua, el INSS solamente ha estado entregando el uno por ciento del reajuste al salario mínimo, cuando el aumento debería ser el seis por ciento, según había anunciado en febrero pasado Roberto López, presidente del Seguro Social.
López había indicado en aquella ocasión al oficialista Canal 4, que gracias a los resultados sobre el salario mínimo que había sostenido el Gobierno con los empresarios y trabajadores, las pensiones mínimas también gozarían del reajuste del seis por ciento a partir de febrero.
- Donald Castillo, presidente de la Asociación de Jubilados y Pensionados de Nicaragua, indicó que aunque en Managua las filas se han reducido, en los departamentos se siguen haciendo las grandes filas y no se aumentó la cantidad de cajeras.
Este congestionamiento también se debe a que, a diferencia de Managua, en los departamentos hay una sola sucursal que vela por todos los municipios alrededor de las cabeceras departamentales.
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Las pensiones mínimas habían recibido en diciembre pasado un reajuste de cinco por ciento, como compensación por el deslizamiento de la moneda y lo que hizo el INSS fue aumentar solamente el uno por ciento, indicó Castillo.
“Nosotros en diciembre ganamos el cinco por ciento de acuerdo al deslizamiento de la moneda, que es otra ley. Ahora que se firmó lo del salario mínimo, ya teníamos cinco y lo que hicieron fue completar el seis”, explicó Castillo, reiterando que el aumento fue tan sólo del uno por ciento.
UNA BURLA PARA EL BOLSILLO
En términos monetarios, el reajuste del seis por ciento respondería a un aumento total de cerca de 135.80 córdobas, pero a las pensiones mínimas tan sólo se les está inyectando la escuálida suma de 21.55 córdobas.
Cualquiera pensaría que la diferencia monetaria es mínima, sin embargo Castillo reafirma que las necesidades de los jubilados no se ven cubiertas con las pensiones que reciben. “Hay que recordar que las pensiones mínimas son miserables, no llegan ni a los 2,500 córdobas y además el alto costo de la canasta básica, que anda por más de ocho mil. Es peor para los que tienen hijos”, señaló Castillo.
El presidente de la Asociación de Jubilados y Pensionados de Nicaragua también aseguró que desde el 10 de marzo han estado enviado cartas a Roberto López, presidente del INSS; al presidente Daniel Ortega; a la primera dama Rosario Murillo y a la junta directiva del Seguro Social, pero a la fecha siguen esperando respuesta.
Ante las negativas, no han descartado medidas más fuertes de presión y según Castillo se está preparando una protesta a nivel nacional en todas las sucursales del INSS. “La estamos preparando (la protesta) pero hay que movilizar a todo el país. No es sólo armar un grupo e ir al edificio; es ir a todas las sucursales que tiene el seguro social a nivel nacional. Allí hay que ir a reclamar, para que vean que no es uno, sino que es toda Nicaragua la que está reclamando”.
El INSS también anunció que en agosto próximo se realizaría un segundo reajuste de seis por ciento, para totalizar un reajuste anual del doce por ciento.
Pero ésta no es la única deuda del Seguro Social; los jubilados aún siguen demandando el pago de pensiones reducidas que estipula el artículo 49 de la Ley de seguridad social.
Este artículo manda pagar pensiones reducidas, no menores del 40 por ciento del salario prescrito, para aquellos asegurados que no completaron las 750 cotizaciones reglamentarias, pero que al menos hayan acumulado cinco años de pagos de cotizaciones.
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