Tomado de El País
Arturo Cubillas Fontán, de 46 años, supuesto responsable de ETA en Venezuela, presunto organizador de los cursos de explosivos a las FARC en la selva venezolana y funcionario de seguridad en el gobierno de Hugo Chávez, pasea libre por las calles de Caracas.
Cuando se cumplen nueve semanas del auto de la Audiencia Nacional que decretó su prisión provisional y búsqueda y captura internacional, Cubillas continúa sin ser detenido por las autoridades venezolanas, pese a que Interpol activó hace 63 días su orden de detención por varios delitos de terrorismo.
La orden de búsqueda y captura de Cubillas aparece desde el pasado día 1 de marzo con índice rojo, detención para extradición, en los ordenadores de los 188 países asociados a Interpol, según han confirmado a El País fuentes policiales y judiciales españolas.
Interpol es la mayor organización de lucha contra el crimen con sede en Lyon (Francia) y entre sus asociados figura Venezuela.
Si el etarra abandonara su refugio venezolano sería detenido en cualquier aeropuerto del planeta. “No lo hace porque Caracas se ha convertido en su territorio más seguro”, asegura un mando policial consultado.
La detención de Cubillas, que reclama la Audiencia Nacional, debería haberse producido el mismo día 1 de marzo que llegó a Caracas la orden de búsqueda y captura internacional, tramitada por Interpol y dictada por el juez Eloy Velasco, según señalan fuentes judiciales que destacan la gravedad de las acusaciones: tenencia de explosivos en colaboración con banda terrorista y conspiración para cometer homicidios terroristas.
“En el ámbito policial, la detención debería ser inmediata. Luego ya viene el plano judicial donde se pueden discutir muchas cosas”, opinó un magistrado de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional.
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