El sedimento y la basura acumulados en el viejo drenaje pluvial de Managua provocaron que las lluvias del fin de semana dejaran una estela de destrucción en la capital, la ciudad que más sufrió daños a nivel nacional, de acuerdo con reportes de la Defensa Civil.
Aunque todavía no hay un total de los daños y menos de las millonarias pérdidas, la Alcaldía de Managua informó ayer que 422 viviendas fueron afectadas en 33 barrios de la capital.
La situación podría empeorar porque el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) ya pronosticó más lluvias.
“No sabemos de términos científicos, pero nunca nos habíamos inundado en 40 años, hasta ahora que la Alcaldía empezó con ese su proyecto en el cauce”, dijo alarmado John Cerna, cuya vivienda en el barrio San José estuvo a punto de ser derribada por las aguas desbordadas del cauce oriental, en el tramo donde la comuna capitalina ejecuta obras de ampliación.

El cauce, que hace algunas semanas fue ampliado parcialmente en su capacidad, tenía una capa de sedimento que ocupaba una altura de 1.8 metros sobre la base del drenaje. La situación redujo su capacidad de caudal y eso aceleró el desborde de la corriente, según confirmaron los trabajadores de la obra.
Aunque el sedimento empezó a acumularse en la zona desde el pasado 17 de abril, de acuerdo con los trabajadores, el secretario general de la Alcaldía de Managua, Fidel Moreno, sostuvo ayer que la situación fue una emergencia de última hora.
“Este cauce no estaba terminado (el proyecto de ampliación). Se puso un dique para facilitar las obras y éste se derribó con las lluvias. Entonces, arrastró sedimento y eso redujo la capacidad del cauce”, dijo Moreno, quien ayer se presentó al lugar afectado, donde el desborde del cauce derribó el puente de acceso al barrio San José.
Pese a las declaraciones del funcionario municipal, los trabajadores de la obra confirmaron que el verdadero problema fue el sedimento arrastrado por los dos cauces que convergen en el tramo del cauce oriental, en El Dorado.
- Aunque el proyecto de salvación de la laguna de Tiscapa sigue en papel, el sitio sufrió una nueva dosis de contaminación.
Como parte de las mismas afectaciones, las aguas que llegan a Tiscapa provocaron el derrumbamiento parcial de la baranda del puente que está a orillas de la misma.
Otros barrios afectados por las lluvias fueron: Arnoldo Alemán, Israel Galeano, Villa Canadá, Villa Cuba, Esquipulas, Las Flores y 28 de Mayo.
El famoso barrio Hugo Chávez, que recientemente fue pavimentado, tampoco se escapó de las inundaciones. El Pantanal y Ayapal también sufrieron.
Unos cien efectivos de Defensa Civil y unos mil trabajadores municipales están en alerta ante las emergencias, según las autoridades.
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HICIERON UN EMBUDO
En el barrio San José, al menos diez viviendas fueron anegadas con una intensidad que no se había visto ni siquiera con la llegada de un huracán, según cuentan los pobladores.
“Nosotros culpamos a este proyecto, (de las inundaciones) porque la pared del cauce la dejaron muy baja, además, aquí se forma una especie de embudo, entonces, el sedimento se acumula más y el agua pasa con más dificultad. Tienen que aplicar medidas de mejora”, se quejó Amalia Juárez, una de las habitantes afectadas.

A pesar de las quejas, los funcionarios municipales minimizaron las molestias y la empresa ejecutora ni siquiera se quiso pronunciar. Hasta la tarde de ayer, ninguno de los obreros había iniciado la limpieza del sedimento en el tramo del cauce oriental en el sector de El Dorado.
LOS DAÑOS EN OBRAS NUEVAS
De acuerdo con el reporte del Ineter, durante una hora del domingo recién pasado llovió 66.5 milímetros de agua, una cantidad superior al registro normal de lluvia en los primeros veinte días de mayo, juntos.
La anormal situación provocó graves daños en la infraestructura de Managua, una ciudad altamente vulnerable. A pesar de eso, la Alcaldía de Managua minimizó los daños.
“Pero esto es grave. Ya va a ser mediodía y aquí no ha venido nadie de la Alcaldía de Managua ni siquiera a ver lo que ocurrió”, se quejó Luis Francisco García, poblador de la primera etapa del Reparto Schick.
Justo enfrente de la humilde vivienda de García, en donde habitan cuatro niños y cinco adultos, la corriente arrancó el pavimento que había ejecutado la comuna capitalina.

El tramo afectado suma unos 100 metros y fue ejecutado en el 2009, como una supuesta medida de mitigación ante las constantes inundaciones en la zona, sin embargo, “el problema es que nunca limpian esos tragantes. Primero, los que salían volando eran los adoquines, ahora son los pedazos del pavimento y esto va a seguir si no se toman las medidas. Pagamos los impuestos y es la Alcaldía la que tiene que limpiar”, dijo por su parte Francisco Jarquín, del Reparto Schick.
ESTABAN MEJOR SIN CUNETEADO
En el barrio La Fuente las lluvias del fin de semana fueron un tormento “y eso que el invierno apenas está empezando”, advirtió Carolina Treminio, quien habita justo enfrente a la obra de cuneteado que fue ejecutada en ese barrio por la Alcaldía de Managua.
“Aquí la corriente (pluvial) siempre ha sido bien grande, pero jamás había causado tanto destrozo en la calle y menos meterse tanto en las casas”, dijo Treminio, habitante d La Fuente, donde más de 50 familias sufrieron las inundaciones.
Ezequiel Barrera, líder del barrio, criticó la obra de la municipalidad. “Dicen que gastaron 1.2 millones de córdobas en este cuneteado y la puesta de andenes. Pero, el acuerdo con la Alcaldía (de Managua) y Calles para el Pueblo era que además pusieran tubería interna para que la corriente no pasara sobre la calle. Se gastaron los reales y no lo hicieron, y ahora toda la gente de este barrio está peor”, dijo Barrera.

Las afectaciones también se extendieron al barrio Jorge Salazar, donde hubo 35 viviendas inundadas. En el sector de la Pista Camino Solo se inundaron otras 15 viviendas.
En Villa Reconciliación Sur la cantidad ascendió a 50. En Naciones Unidas las familias afectadas sumaron 27.

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