Por Freddy Cuevas
TEGUCIGALPA/AP
El gobierno instala una Comisión de la Verdad para investigar lo ocurrido en el golpe de Estado de junio de 2009, pero los partidarios del presidente derrocado Manuel Zelaya la rechazan y crean otro grupo similar con iguales fines en Honduras.
Los encargados de encontrar la verdad de los hechos por el gobierno son el ex vicepresidente guatemalteco Eduardo Stein, la ex ministra de Justicia peruana María Zavala y el diplomático canadiense Michael Kergin. También la rectora de la Universidad Nacional Autónoma, Julieta Castellanos, y el ex rector de esa misma entidad Jorge Casco.
El presidente Porfirio Lobo encabezará el martes en Tegucigalpa la ceremonia de instalación del grupo con la presencia del secretario general de la OEA, José Miguel Insulza; el secretario adjunto norteamericano para Asuntos del Hemisferio Occidental, Creig Kelly, y el secretario de Estado español para Iberoamérica, Juan Pablo de Laiglesia, como testigos de honor.
En rueda de prensa junto a Insulza el lunes en la noche, Lobo afirmó que los comisionados «realizarán su trabajo con absoluta independencia» y que la entidad servirá para impulsar el reintegro de Honduras a la OEA, que expulsó de su seno a este país por el derrocamiento de Zelaya.
«Su misión no es enjuiciar a nadie, sino conocer la verdad de los hechos y garantizar la vigencia de la democracia en la nación», apuntó el mandatario. «Y en Honduras no puede haber una reconciliación plena si no sale la verdad».
Según Stein, «haremos un esfuerzo colectivo que aporte a la sociedad los elementos que fortalezcan su reconciliación para que tales situaciones no se vuelvan a repetir… y algunos sectores tienen duda que no haremos una labor investigativa adecuada, pero estamos empeñados en reflejar la realidad de lo sucedido».
Pero el Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP), que respalda a Zelaya, calificó de «falsa» la Comisión de la Verdad que propicia Lobo y la OEA, tras rechazarla.
«Rechazamos la falsa Comisión de la Verdad porque sirve de excusa a los golpistas para evitar condenas de la justicia», dijo el Frente en un comunicado.
Anunció que «se trabaja en crear otra comisión para aclarar los crímenes contra nuestro pueblo antes y después del golpe de Estado».
Informó que en el grupo, que comenzará a operar el 28 de junio cuando se conmemora la caída de Zelaya, están la premio Nobel de la Paz guatemalteca Rigoberta Menchú y la argentina Nora Cortina, abuela de la Plaza de Mayo.
También la religiosa peruana Elsy Monge, que integró la Comisión de la Verdad en Ecuador; el activista holandés por los derechos humanos Theo Van Boven, y el premio Nobel de la Paz argentino Adolfo Pérez Esquivel. Y por Honduras figuran la escritora Helen Humaña y el sacerdote Fausto Milla.
El líder del FNRP Juan Barahona dijo a la AP que «no creemos en la comisión de la mentira del gobierno de Lobo por estar compuesta por destacados miembros de su partido (Nacional) que participaron en el golpe de Estado contra Zelaya».
En un mensaje divulgado a través de su esposa Xiomara Castro, Zelaya advirtió que el FNRP «es la única vía de unidad para el pueblo» y consideró como «necesidad impostergable la convocatoria a una Constituyente», que reforme la ley fundamental y funde un nuevo Estado en Honduras. Esa iniciativa le valió su caída.
«Las reformas (constitucionales) son hoy más necesarias que nunca y cobran vigencia cada día», subrayó. Zelaya permanece exiliado en la República Dominicana desde enero.