Dirección
“Lo importante no es dónde está, sino la dirección en que se camina”.
Wolfgang Goethe (1749-1832),
novelista y científico alemán
IDH en Centroamérica
El Programa de la Naciones Unidas para elDesarrollo (PNUD) define como Índice de Desarrollo Humano (IDH) los niveles medios de adelanto en desarrollo humano, es decir “se basa en la ampliación de las opciones de vida y la libertad efectiva de las personas”, sin importar las circunstancias. El IDH comprende tres dimensiones: vivir una vida larga y saludable, tener acceso a la educación y a un nivel de vida digno. Para ello toma en cuenta las variables como, esperanza de vida al nacer, tasa de alfabetización de adultos, tasa combinada de matriculación en primaria, secundaria y nivel terciario, y producto interno bruto (PIB) per cápita (PPA) en dólares estadounidenses.
El último informe del año 2009-10 que corresponde a los datos del 2007, la situación en Centroamérica es la siguiente: Costa Rica es el que tiene mejor IDH de la región con 0.854, esto lo ubica en la posición 54 de los países miembros de las Naciones Unidas; luego y muy distantes se encuentran el resto de países de la región. El Salvador tiene la posición 106 con 0.747, Honduras, Guatemala y Nicaragua ocupan los lugares 112, 122 y 124 respectivamente, con IDH de 0.732, 0.704 y 0.699.
Nicaragua a inicios de la década pasada había estado en la posición 121, luego bajó hasta 112 (año 2006) pero ahora parece nuevamente en una posición distante. Esto, no porque el IDH haya disminuido, sino debido a que otros países nos aventajan.
La mayor tasa de analfabetismo está en Nicaragua con un 31.9 por ciento, seguido por Guatemala con 28.2 por ciento, siendo los dos países con mayor porcentaje, luego están Honduras y El Salvador con 22 y 18.9 por ciento, en el caso de Costa Rica refleja sólo un 3.8 por ciento. Éste es uno de los indicadores que muestra por qué el país vecino está en la posición 54.
Algo similar sucede con la línea de pobreza, Honduras y Nicaragua presentan el mayor nivel de pobreza de la región con un 68.9 y 61.9 por ciento respectivamente. Les siguen Guatemala y El Salvador con 54.8 y 47.5 por ciento. Nuevamente Costa Rica presenta el nivel más bajo con un 18.6 por ciento.
En cuanto al PIB, el orden es el siguiente: Costa Rica con un PIB per-cápita de 5,085 dólares, El Salvador con 2,552, Guatemala con 1,664, Honduras con 1,420 y por último Nicaragua con 884, cuatro veces menos que Costa Rica.
La esperanza de vida ha mejorado a nivel regional en los últimos años, todos reflejan que ésta va más allá de los 70 años. Costa Rica presenta una esperanza de vida de 78 años, casi igual que los países desarrollados. En Nicaragua y Honduras es de 72 años, El Salvador 71 y Guatemala con 70.
Éste es el diagnóstico que nos muestra la situación en que se encuentran los países de la región de Centroamérica, según el IDH. Nicaragua tiene mucho que hacer en materia educativa, sobre todo en la erradicación del analfabetismo, fomentar la inversión privada y pública para generar empleo y disminuir así la pobreza, de manera que se asegure un mejor bienestar a toda la ciudadanía.
Joel Rojas Hernández
Maestro Titular de la Escuela Internacional de Agricultura y Ganadería, Rivas.
Democracia desvirtuada
La historia latinoamericana de los últimos años demuestra que los procesos democráticos, que con tanto sacrificio y a costa de la vida de muchos ciudadanos que no tuvieron miedo en enfrentar a las dictaduras militares de derecha, tenían razón de detener el avance de las doctrinas marxistas de Rusia, Cuba y otros socios. Pero ahora esa misma democracia ha servido de trampa para que por medio de procesos electorales legítimos los pueblos sean engañados nuevamente. La dictadura se impone por medio de la impunidad, violando el Estado de derecho y las leyes, irrespetando la institucionalidad democrática, generando conflictos de poder y gobernabilidad, haciendo negociar por medio de la fuerza bruta de las armas y pandillas de vagos al mejor estilo de las hordas hitlerianas o stalinistas. Además, intimidan a los que no piensan como ellos y se vuelven personas irracionales que les inculcan un odio visceral a las personas que con esfuerzo, dedicación y honradez buscan el sustento diario de las familias y a los empresarios que generan fuentes de ingresos y trabajo. En el caso de Nicaragua, pareciera que es un caso perdido porque ni siquiera las fuerzas opositoras se ponen de acuerdo en romper de una vez por todos esos pactos y negociaciones a espaldas del pueblo. Lo triste es que ¿con qué propósito se genera la violencia si todo seguirá igual o peor? Dura realidad la de los nicaragüenses. Parece que no sirvieron de nada los cincuenta mil muertos o más que sacrificaron sus vidas por ver a Nicaragua como un gran país.
Por unos pocos malos hijos, los nicaragüenses estamos pagando una factura muy cara e incobrable, en donde la impunidad, la violación de la Constitución y la falta de un verdadero Estado de Derecho serán nuestro premio por habernos equivocado en darle otra oportunidad al dictador de turno Daniel Ortega, quien no se irá del poder sino que hará todo lo posible para perpetuarse aún habiendo elecciones. Ojalá no sea tarde para que algunos hijos buenos de Nicaragua luchen por una auténtica democracia, antes que callen las voces de desesperación que Dios escucha en nuestras oraciones.
Alejandro García
“Cultura” orteguista
La opinión de la diputada Alba Palacios sobre las turbas que hace dos semana ape
drearon el edificio de la Asamblea Nacional y el Hotel Holliday Inn, fue que eso “es una expresión cultural del pueblo”. Pensando en lo dicho por la diputada Palacios, he llegado a la conclusión de que ella tiene toda la razón. Lo que debemos entender es que cuando los orteguistas dicen “el pueblo” se refieren a sus seguidores y no a la mayoría de los nicaragüenses. Por eso hay que estar claros de que la cultura del “pueblo” orteguista incluye apropiarse de lo ajeno, violar, matar, amenazar, intimidar, botar basura donde sea, orinarse en las calles , irrespetar a los mayores y muchas otras manifestaciones de la degradación que hemos venido sufriendo desde 1979 y que nos ha llevado hasta el borde de la miseria.
El año 2011 está cerca y debemos estar claros de que hay que tomar distancia de quienes quieren arrastrar a todo el pueblo hacia la pérdida total de los valores que le tomó a los civilizados muchos siglos para construirlos.
Walter F. Pineda Úbeda
Mal uso de impuestos
Los caprichos del mandatario y su equipo, nos están llevando a los nicaragüenses al
precipicio en todos los aspectos sociales. Y para las personas que recibimos un salario todos los meses, el pago de los impuestos estatales (IR, Alma…) supone un peso enorme, imposible de soportar. Para colmo, la indignación alcanza el grado máximo del termómetro personal cuando constatamos que nuestros impuestos se desperdician en las calles pues los andan quemando y botando funcionarios y ex funcionarios públicos, que aún reciben su sueldo, debido al empecinamiento irracional del “bendito” ex presidente de la Corte Suprema de Justicia, ex magistrado Rafael Solís quien anduvo dirigiendo antisociales en contra de las personas y la propiedad privada. El doctor Gustavo Porras también se dedica al terrorismo corriendo a la cabeza de un montón de individuos que dicen ser miembros de sindicatos que deberían estar protegiendo a sus conciudadanos trabajadores. René Núñez se dedica a defender posturas irracionales del presidente Daniel Ortega, quien quiere nuevamente ser Presidente “a la fuerza”, entre otros.
En fin y para colocar la cereza al pastel… la primera comisionada Aminta Granera durante los ataques de las turbas orteguistas a la propiedad privada se declaró incapaz de dar protección a los atacados, igual que la alcaldesa designada, Daysi Torres, quien también se declaró incapaz de resolver el problema de la basura en Managua.
Ya es hora de que la comisionada Granera se dé cuenta que el presidente Ortega le ha venido quitando autoridad y eso no se le escapa ni al más ciego en Nicaragua. ¡No paguemos impuestos y que se desmorone ya el falso trono del Presidente!
Annabelle Sánchez
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