El Papa Benedicto XVI llegó ayer a Turín, la capital de la región italiana del Piamonte, para venerar la Sábana Santa, el lienzo en el que según la tradición fue envuelto el cuerpo de Cristo. En “el Santo Sudario vemos, como en un espejo, nuestros sufrimientos en los sufrimientos de Cristo”, dijo este domingo el Papa, en una misa celebrada en Turín. Unas 25,000 personas, entre ellas el príncipe Victor Emanuel de Saboya, su esposa Marina Doria y su hijo Emanuel Filiberto, asistieron a la misa papal celebrada en la Plaza San Carlo de Turín. LA PRENSA/AFP
Benedicto XVI en Turín
El Papa Benedicto XVI llegó ayer a Turín, la capital de la región italiana del Piamonte, para venerar la Sábana Santa, el lienzo en el que según la tradición fue envuelto el cuerpo de Cristo. En “el Santo Sudario vemos, como en un espejo, nuestros sufrimientos en los sufrimientos de Cristo”, dijo este domingo el Papa, en una misa celebrada en Turín. Unas 25,000 personas, entre ellas el príncipe Victor Emanuel de Saboya, su esposa Marina Doria y su hijo Emanuel Filiberto, asistieron a la misa papal celebrada en la Plaza San Carlo de Turín.