Por Francesco Fontemaggi
ATENAS/AFP
Grecia aprobó el domingo un plan de austeridad de 30.000 millones de euros en tres años a cambio de una ayuda financiera de la Eurozona y el Fondo Monetario Internacional que evita la quiebra del país pero impone grandes sacrificios a la población, dijo el primer ministro Giorgos Papandreou.
Las medidas de austeridad, que incluyen la supresión de los aguinaldos para los funcionarios públicos y los jubilados y un aumento del IVA, apuntan a reducir a 3% del PIB el déficit público de Grecia que actualmente es de 14%.
«Se trata de sacrificios duros pero necesarios (…) sin los cuales Grecia iría a la quiebra», dijo Papandreou al inicio de una reunión extraordinaria del consejo de ministros.
El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, dijo que las medidas anunciadas eran «sólidas y fiables» y, por lo tanto, recomendó activar el mecanismo europeo de ayuda a Grecia.
«Esa ayuda será decisiva para ayudar a Grecia a encarrilar su economía y preservar la estabilidad de la Eurozona», declaró Barroso.
Una reunión de ministros de la Eurozona prevista para la tarde del domingo en Bruselas debía dar luz verde a la ayuda europea.
«Las economías alcanzarán 30.000 millones de euros en tres años» además de los 4.800 ya anunciados para 2010, explicó por su parte en una conferencia de prensa el ministro griego de Finanzas Giorgos Papaconstantinou.
Según el detalle del plan distribuido a la prensa, el déficit público será de 8,1% en 2010, 7,6% en 2011, 6,5% en 2012, 4,9% en 2013 y 2,6% en 2014.
Por su lado, la deuda pública será de 133,3% del PIB en 2010, alcanzará un pico de 149,1% en 2013 y comenzará a disminuir en 2014 a 144,3%.
La recesión complica el saneamiento de las finanzas.
En 2009, Grecia registró una recesión de -2% y en 2010 será de -4%, en vez de la estimación inicial de -2%.
Para 2011, las proyecciones del gobierno griego indican una caída del PIB de 2,6% y para 2012 un crecimiento de 1,1%.
Los sindicatos opuestos a las medidas de austeridad convocaron a una huelga general para el miércoles 5 de mayo.
La ayuda europea y del FMI debe en principio estar disponible antes del 19 de mayo, para que Grecia pueda reembolsar vencimientos de deuda por 9.000 millones de euros.
El dispositivo de tres años prevé préstamos que pueden llegar hasta los 45.000 millones de euros el primer año.
El total de la ayuda podría ser de 100.000 a 120.000 millones de euros, según el gobierno francés.
Un monto «sin precedentes a nivel mundial», dijo Papandreou, que advirtió que durante la aplicación del plan, Grecia será «observada y evaluada» por la UE.
Papandreou llamó a los griegos a dar muestras «de un nuevo patriotismo y de una nueva conciencia colectiva» y en ese sentido pidió a los diputados griegos que den ejemplo renunciando también a su aguinaldo.
Los riesgos de contagio de la crisis, que sacudió duramente los mercados bursátiles mundiales la semana pasada, terminó por vencer las reticencias del gobierno alemán, principal obstáculo a la implementación de la ayuda.
El viernes o sábado próximo, los jefes de estado o gobierno deben dar el último aval al desbloqueo de los fondos.