Por Redacción DOMINGO.- Ella es cantante, pianista, compositora, bailarina gogó, discjockey e ícono de la moda. A esta lista, se le suma ahora el calificativo de una de las persona más influyente del mundo, según la revista Time.
La controvertida cantante de 24 años supera así a personalidades como Oprah Winfrey, que ha quedado en cuarto lugar y que forma parte de la lista desde que ésta se creó, hace siete años, y a la pionera del género femenino en ganar un Oscar a la mejor dirección, Kathryn Bigelow, que se ha hecho con la tercera posición. En el segundo lugar se posicionó el perjudicado presentador Conan O’Brien.
Stefani Joanne Angelina Germanotta es el nombre de la relativamente nueva celebridad “Lady Gaga”, que muchos califican injustamente como la nueva Madonna. Una niña neoyorquina con padres de origen italiano y norteamericano. Bien dotada para la música, desde los cuatro años sabía tocar el piano y realizaba presentaciones en festejos familiares. Una niña que se formó en sus primeros años en el Convento del Sagrado Corazón, mientras tanto realizaba sus primeras composiciones en el piano e inició sus presentaciones en noches de micrófonos abiertos.
A los diecisiete ingresó en la Escuela de Arte Tish en Nueva York y fue destacándose como música y compositora, hasta que dejó sus estudios de manera repentina.
“El trabajo de un artista es retratar —ya sea a través de palabras o sonidos, letras o música— cómo es estar vivo en su tiempo. El arte de Lady Gaga captura el período que ahora vivimos”, asegura la cantante Cindy Lauper para Time en un artículo en el que destaca la “admiración” que siente por la joven artista.
Lady Gaga, nombre que retomó a los 19 años, de la canción Radio Gaga del grupo Queen, mantiene una relación amor-odio entre el público. Hay quienes detestan la figura de la nueva diva, mientras otros mueren por tener al menos un “Bad Romance” con ella. Algunas celebridades por su parte han optado por tomarla como aliada en lugar de enemiga, al final es mejor unir fuerzas en lugar de separar, tal como lo hizo Beyoncé en su sencillo Video Phone.