CORRESPONSAL/LEÓN
La Policía de León continúa con las investigaciones para determinar quiénes fueron los responsables de la quema de un taxi que circulaba de forma ilegal en la ciudad Universitaria. Luis Narváez, presidente de la cooperativa Fe Vida y Esperanza y dueño del vehículo, responsabilizó del hecho a los representantes del sector selectivo legalmente constituidos.
El taxi marca Kia, blanco, placas LE-12604, fue totalmente quemado la tarde del miércoles en el sector conocido como Río Dulce, situado a cinco kilómetros al suroeste de León, sobre la vía que conduce al balneario de Poneloya.
Al momento del suceso, Enrique José Hernández Quedo, de 39 años (primo del propietario del vehículo), era quien conducía el taxi.
Hernández dijo que un pasajero abordó el taxi en una gasolinera de León y le dijo que lo llevara al centro recreativo Río Dulce y cuando estaban a unos 300 metros sobre el camino, se aparecieron tres sujetos desconocidos, lo amarraron, lo golpearon y luego le prendieron fuego al carro.
“La intención era matarme a mí, pero el que andaba el taxi era mi primo, optaron no matarlo, desde la semana pasada me han venido anunciando los representantes del selectivo, las pérdidas superan los 3 mil dólares”, señaló Narváez.
LOS SEÑALADOS
Los representantes de la cooperativa Fe, Vida y Esperanza, responsabilizaron a Ramón Koulzon, a Jonathan Suazo y otros representantes del sector selectivo legalmente constituidos.
Koulzon rechazó las acusaciones y dijo que este hecho irónicamente se da justamente cuando el diálogo entre la Comisión de Transporte de la Alcaldía de León, la Policía y los representantes del sector taxi va marchando bien.
Cabe destacar que los transportistas del sector selectivo, que operan legalmente, mantienen una lucha para sacar de circulación a los taxistas que laboran sin permiso, sin embargo, la situación no ha sido resuelta por las autoridades municipales.
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