La liga y su futuro

César Quiñónez es un tipo grande y fuerte. Y además, se nota que es valiente. Y aunque es capaz de lanzar la bola con cierta potencia, a lo lejos se notan fallas en su mecánica.

César Quiñónez es un tipo grande y fuerte. Y además, se nota que es valiente. Y aunque es capaz de lanzar la bola con cierta potencia, a lo lejos se notan fallas en su mecánica.

Marcial Pérez, en tanto, no es corpulento ni le imprime velocidad a sus envíos. Es más bien un pítcher y no un tirador. Su arma debería ser el control. Pero al igual que Quiñónez, no se impulsa bien, hace un extenso recorrido con su brazo, es inconsistente en su entrega y cae cruzado.

Quizá ambos debieron haber estado en algún momento en la Selección Nacional, de no ser que viven tan largo. Quiñónez es de Ciudad Antigua. Pérez, de San Juan de Río Coco. Y lo que es peor, ya han doblado la curva de los 30 años. Están mayores.

Muy poco se puede hacer por ambos, pero por los miles que están detrás de ellos en sus propias comunidades o comarcas vecinas vale la pena replantear el futuro del torneo de Beisbol Superior, para sacarle mejor provecho al respaldo que ofrece el Gobierno desde hace dos años.

Es una buena medida que el beisbol se haya abierto y se pueda observar todo el talento que hay en el país. Eso va a permitir un diagnóstico. Pero así someramente puede apreciarse que sí hay talento. Lo que sigue faltando es la técnica y un trabajo de scouteo que permita llegar a estos jugadores jóvenes o muy chavalos.

Una primera medida antes de la próxima temporada tiene que ser capacitar a los entrenadores para que cuando se estructuren los equipos en el torneo venidero, los jugadores estén en las manos que garanticen su desarrollo. De otra manera, se seguirá gastando dinero y perdiendo tiempo, cosas que son graves.

Y esa capacitación para los entrenadores se logra invirtiendo. Hay que enviar a alguien a Dominicana o Estados Unidos, y no por 15 días, para que luego venga a multiplicar lo aprendido. Lo ideal sería disponer de un entrenador joven que esté al menos una campaña completa en las Ligas Menores.

Los equipos tienen que organizar sus áreas de scouteo y comenzar a visualizar el talento mucho antes del torneo. Ir a las comarcas y caseríos. Y es clave también respaldar las Ligas Pequeñas para que los chavalos comiencen a cultivarse y no tengan que venir a aprender fundamentos a Primera División.

Hay tiradores como José Villegas a quienes se descubrió más temprano, pero son más los Quiñónez y Pérez que se quedan en el camino.

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COMENTARIOS

  1. chema
    Hace 16 años

    todo esto mejorara cuando miren al centro y Chontales y Zelaya Central, no mor chovinismo seño Rodriguez si no por la fria estadistica que es imparcial, los niveles de vida son distintos, ahi no hay la pobreza extrema del norte o del pacifico, ni los niveles de consumo de droga, ni la estadistica de desempleo es tan alta como en otras zonas del pais, que tiene que ver eso con beisbol, mucho, USA y Japon no son potencias por que fueron bendecidos con el don del beisbol, viven bien.

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