TEGUCIGALPA/ AFP
Varios millares de seguidores del ex-presidente de Honduras, Manuel Zelaya, depuesto por un golpe de Estado en 2009, bloquearon ayer carreteras en distintas partes del país para reclamar la convocatoria a una Asamblea Constituyente.
En las afueras de la capital Tegucigalpa, unas 3,000 personas, entre las cuales una mayoría de miembros del zelayista Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP) cortaron el paso hacia el sur del país, en la localidad de Germania, exhortando con altavoces a la población a firmar una declaración a favor de la formación de una Asamblea Constituyente.
Los organizadores esperan recabar para el 28 junio, primer aniversario del golpe de Estado, 1,250,000 de firmas, dijo a la AFP durante la protesta el coordinador del Frente, Juan Barahona.
“También estamos exigiendo el regreso al país de Zelaya y del padre Andrés Tamayo” —un colaborador del ex gobernante, de nacionalidad salvadoreña—, “que fueron expulsados por la oligarquía”, añadió Barahona.
MICHELETTI DEFIENDE ACTO
Mientras tanto, el ex presidente de facto hondureño Roberto Micheletti afirmó que no se arrepiente de su participación en el golpe de Estado contra Zelaya, pese a la crisis que todavía persiste en Honduras.
“Jamás me voy a arrepentir de lo que hice. Si no hubiésemos actuado así, a estas alturas el país ya estaría a las órdenes del golpista Hugo Chávez”, expresó el ex mandatario conservador en una entrevista publicada ayer en el diario La Prensa.
“La intención de Chávez es acaparar políticamente a toda Centroamérica. Fracasó en su primer intento en Honduras, pero va a continuar insistiendo. Tiene suficientes dólares y suficiente apoyo internacional para seguir intentando que este país caiga en sus manos”, sentenció el ex mandatario.
Zelaya fue derrocado y expulsado del país el 28 de junio 2009 por los militares en alianza con los demás poderes del Estado, los empresarios, las iglesias y otros sectores influyentes.
El ex presidente hondureño fue acusado de 18 delitos, entre ellos traición a la patria por pretender cambiar la Constitución.
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