Ante la ausencia de altos funcionarios del Gobierno de Nicaragua, la ex canciller de Honduras, Patricia Rodas, acaparó la atención de los medios oficialistas durante un acto por el bicentenario de la independencia de Venezuela, realizado frente al monumento a Simón Bolívar, ubicado en las cercanías del malecón de Managua.
La presencia de Rodas, que se movilizaba en un vehículo con placa nicaragüense, podría confirmar que ella ya fijó su domicilio en Nicaragua, como se ha dicho en los últimos meses.
Aunque la situación en Honduras ha vuelto a la normalidad desde enero pasado, Rodas mantiene el discurso de batalla de cuando luchaba por volver al poder junto con el presidente derrocado Manuel Zelaya, y aún desconoce al presidente Porfirio Lobo, electo en noviembre pasado.
“Lo que queda en adelante es un proceso que ha comenzado hace algunos años y que han tratado de detener con un golpe de Estado, que han tratado de detener incluso con las mentiras, los engaños, los disfraces de una democracia inexistente a través de unas elecciones espurias que, por supuesto, eligió a un presidente espurio”, dijo Rodas ayer.
Afirmó que la lucha por restablecer la democracia en Honduras aún no termina y agradeció a los pueblos del mundo que se han solidarizado de forma permanente con esa lucha.
DIPLOMÁTICO CORTANTE
La mayoría de los asistentes al acto eran funcionarios y empleados de la Embajada de Venezuela. LA PRENSA intentó hablar con el encargado de negocios de esa misión diplomática, Pedro Luis Penso, (ya que no hay embajador desde hace meses) pero éste, al enterarse de que se trataba de este medio, se negó y sugirió “encontrar otro momento para conversar”.
Al consultarle en qué momento o lugar podría conceder una entrevista, respondió que “será cuando haya algo que decir”.
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