Iglesia
“La Iglesia es la caricia del amor de Dios al mundo”
Juan Pablo II (1920-2005), Papa de la Iglesia católica.
Los pasos del pescador
Hoy se cumplen cinco años de aquel día cuando el Cardenal Joseph Ratzinger se transformó en Benedicto XVI; día en que el Espíritu Santo, a través de la decisión del Colegio de Cardenales, eligió un sucesor al recordado Juan Pablo II. Cinco años en que su blanquísimo cabello y su gesto sonriente y acogedor llenan las pantallas de televisión y ocupan los medios de comunicación del mundo entero.
Nacido el 16 de abril de 1927, Benedicto XVI llega a la Catedral de Pedro sucediendo a un santo y asume su nueva tarea con plena disposición de servicio a Dios y al mundo, renunciando a una jubilación dedicada a su sueño de escribir libros de teología, para empuñar el timón de una nave que desde hace siglos atraviesa mares procelosos, pero siempre con un rumbo cierto. Asume su magistratura sin dejarse hechizar por los cantos de sirena de una adaptación a los tiempos que vivimos; en un mundo en que muchos han perdido la orientación de la tradición, para dejarse llevar por la primera novedad que se le ocurre a cualquiera; en que algunos con la inicial pretensión de llevar a Dios al mundo, se han mundanizado.
En el inicio de su pontificado nos presentó el Compendio del catecismo de la Iglesia católica , una síntesis fiel y segura que contiene, de modo conciso, todos los elementos esenciales y fundamentales de la fe de la Iglesia, de manera tal que constituye una especie de “vademécum”, a través del cual las personas, creyentes o no, pueden abarcar con una sola mirada de conjunto el panorama completo de la fe católica.
Con la experiencia de la falta de seguimiento de algunos de aquéllos que tendrían que ser fuertes en la fe, que divagan en lugar de hablar a los hombres de Dios; sabiendo que la renuncia a la verdad conduce a la dictadura de la arbitrariedad, nos marca un rumbo seguro.
Preocupado por la pérdida generalizada de los valores tradicionales, señala que actualmente está tomando forma “una dictadura del relativismo que no reconoce nada como definitivo y que deja como última medida sólo el propio yo y sus deseos”.
Hace años escribió: “El futuro de la Iglesia sólo puede venir y sólo vendrá de la fuerza de aquéllos que tienen raíces profundas y que viven la plenitud pura de su fe. No vendrá de aquéllos que hacen sólo recetas. No vendrá de aquéllos que sólo eligen el camino más cómodo. De los que esquivan la pasión de la fe y declaran falso y superado todo aquello que exige el esfuerzo del hombre, que le cuesta superarse y que exige que se dé a sí mismo. El futuro de la Iglesia está marcado, siempre, por los santos. Por personas, pues, que captan más que las solas frases huecas que están de moda”.
Comunidad de fe y de valores, todo Papa necesita de la ayuda de los fieles de la Iglesia. Enraizados pensamiento y vida, mil millones de católicos tendrían que ser suficientes para que a Benedicto XVI no le llegaran batallas —aborto, eutanasia, celibato, etc.— que tendríamos que librar los fieles católicos, excesivamente timoratos para manifestar aquello en lo que creemos.
Agutín Pérez Cerrada
Escribirle al Papa
He leído algo del New York Times, que como monstruo enfurecido se lanza contra el que es Jesús en la tierra, contra la Iglesia católica que está sobre la Piedra Angular. La Iglesia que jamás será destruida, la Iglesia que tiene a Pedro el pescador, el Apóstol, como la roca sobre la que Cristo la fundó.
Ya son muchos los siglos desde que eso sucedió, pero Pedro está ahí, firme y lleno de mansedumbre. Es Jesús en persona, su nombre es Joseph Ratzinger, Benedicto XVI, el Romano Pontífice que cada miércoles nos dice unas palabras catequizándonos, cada miércoles la plaza se llena, haga sol o caiga lluvia, cada miércoles una multitud quiere oír su palabra que siempre es Palabra de Dios.
El edificio de la Iglesia está construido sobre doce piedras, porque se está dando cumplimiento a las promesas hechas a los padres en el Antiguo Testamento, ahí están nuestros antepasados, el pueblo de Israel. Él es nuestro antecesor, con él se inició la historia de la salvación; ahí están los que esperaban al Mesías. Ahí, Joaquín y Ana, con María, la muchacha de Nazaret que dijo “Sí” ante el anuncio del ángel del Señor y —como dice un Padre de la Iglesia— concibió por el oído. Ahí están los profetas que anunciaron su venida y que hoy con voz de clarín y trompeta nos recuerdan que Uno es nuestro Dios.
El pasado viernes 16 de abril el santo Padre cumplió 83 años. En internet, una red católica : http://es.catholic.net/felicitacionbenedicto/ ofrece la oportunidad de escribir al santo Padre. No es tarde. No es que él vaya a poder leer todas las cartas que le lleguen, pues son miles de miles. Pero hemos recordado al leer algunas de las cartas escritas, lo que es ser cuerpo. Este sitio en internet anuncia esta posibilidad con estas palabras con las que yo quiero terminar mi carta para los católicos.
Un 16 de abril Alemania regaló al mundo a un hombre. Un 19 de abril la Iglesia regaló al mundo un Papa.
Ana del Corazón de Jesús Zavala Cuadra
Dime con quién andas…
Caracas (AIPE)- El 16 de marzo viajó a Venezuela el último dictador de Europa, Alexander Lukashenko, el mandatario de Bielorrusia. Fue recibido muy calurosamente por su homólogo venezolano, Hugo Chávez, declarado huésped ilustre y recibió las llaves de la ciudad de Caracas de manos del alcalde del Municipio Libertador.
La trayectoria de Lukashenko en el poder arranca en 1994 cuando es electo Presidente de Bielorrusia, con la promesa (incumplida) de combatir la corrupción y de lograr reformas laborales.
Su primer mandato, de cuatro años, fue extendido a seis luego de un referendo. Al término de esa extensión, en 2001 se lanza de nuevo a la reelección y gana en medio de severos cuestionamientos por ventajismo descarado.
En 2004 llama a un nuevo referendo, reforma la Constitución y se aprueba la reelección indefinida. Va a elecciones en 2006 y no permite la presencia de observadores internacionales. Las acusaciones de fraude por parte de la oposición y de organismos internacionales no se hacen esperar. En abril de ese mismo año, la Unión Europea le prohibió la entrada a la comunidad por “violaciones de los estándares electorales internacionales”.
Con plenos poderes presidenciales, Lukashenko disolvió el Parlamento, para luego controlarlo en su totalidad. Con una brutal fuerza represora ha perseguido a los disidentes, lo cual ha debilitado y atomizado a la oposición. Hoy se cuentan por decenas los presos políticos.
El Gobierno de Bielorrusia está acusado de violar los derechos humanos, no permite la libertad de expresión y los medios de comunicación están controlados por el Estado.
A mediados de este año entrará en vigencia un decreto que contiene importantes restricciones al Internet porque, según el mandatario, la red está llena de páginas hostiles hacia el país y se requiere frenar la anarquía en Internet.
Hoy Bielorrusia es el único país de Europa donde existe la pena de muerte y su economía está controlada al estilo de la extinta Unión Soviética. Para Lukashenko, Estados Unidos y la Unión Europea son potencias histéricas que apoyan a sus opositores.
Cabe recordar que ésta no es la única relación de Chávez con adalides del despotismo y la barbarie.
Chávez también ha manifestado su afecto por Vladimir Putin de Rusia, quien visitó Venezuela el 2 de abril. Y se ha abrazado con el dictador de Zimbabwe, Robert Mubage, así como al de Irán, Mahmoud Ahmadinejad (hoy en la mira de la comunidad internacional por ser considerado una amenaza para la paz mundial).
Todo esto sin mencionar su entrega incondicional a Fidel Castro, el longevo dictador de Cuba.
Es público el apoyo de Chávez a las FARC, el grupo narcoterrorista colombiano para el que pidió reconocimiento internacional hace varios años.
Y según la Audiencia Española esta simpatía del mandatario venezolano por los terroristas extranjeros incluye a la temida organización vasca, ETA.
Dime con quién andas y te diré quién eres.
Robert Bottome y Norka Parra
Director y analista, respectivamente,
de VenEconomía. © www.aipenet.com
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