Javier Vallejo

Hojas secas

Hace algunos días, muy temprano en la mañana fui a visitar a “Chicho”, personaje quien me lustra los zapatos con cierta regularidad en el Parque Central de Granada. Como cosa rara, “Chicho” aún no había llegado a su taburete y, esperándolo, observé con detenimiento a cientos de personas que apresuradamente se dirigían a los lugares donde trabajan, como quienes temen perder lo que ya cada vez es más escaso y difícil de encontrar, un trabajo digno.

En medio del ir y venir de la gente, tuve la oportunidad de apreciar los viejos pero aún robustos árboles que le dan colorido a ese centenario parque. Verdes, frondosos, llenos de vida, a pesar del tiempo y del despiadado verano. A esa hora, aunque los trabajadores a cargo del ornato ya habían hecho su labor, fue inevitable poder ver en el suelo hojas secas que recién se habían desprendido de las ramas.

La naturaleza es grandiosa, nos da lecciones de vida todos y cada uno de nuestros días; los árboles constantemente renuevan sus hojas y aquéllas que durante algún tiempo fueron parte elemental de su vida, caen al suelo, porque las sacude el viento o porque finalizó su vida útil y son otras, verdes, nuevas, las que toman su lugar.

Frente a ese maravilloso espectáculo, me preguntaba, tomando como ejemplo la naturaleza… ¿por qué no ocurre lo mismo en la política nicaragüense? Es decir, ¿por qué razón hay personas que se aferran tanto al poder y no permiten el surgimiento de nuevos liderazgos? ¿Será, como decía un buen amigo y correligionario conservador, que se empalagan con las mieles del poder?

Pareciera que existen algunos a quienes les cuesta aceptar y entender que es necesario el relevo generacional, ponerle fin a su vida política, y que su retiro debiera de ser parte de la modernización institucional y el éxito de la misma. Pareciera que hay hojas secas que pretenden volver al árbol aún cuando ya tuvieron la oportunidad de estar en algunas de sus ramas y hacer bien o mal lo que les correspondía.

¡Qué triste! Vivimos en un país en donde algunos pocos, en nombre de la democracia, el progreso y la libertad, se arrogan el derecho de decidir por quienes en su momento les brindamos la oportunidad de hacerlo, de conducir el destino de Nicaragua como presidente, y fracasaron. Nuevamente, creyendo ser los dueños de la verdad absoluta, los únicos capaces de solucionar los problemas en los que ellos mismos nos metieron con su actitud mezquina, pretenden llevarnos por el camino equivocado o el mismo ya recorrido y que obviamente no fue el correcto.

Increíble pero cierto: Dos personas tienen en sus manos la posibilidad de permitir a muchos hacer lo que entre los dos nunca lograron. Hojas secas, sin color, sin sabia, incapaces de reconocer que su oportunidad ya pasó y que lejos de reintegrarse al árbol de la democracia sólo para causar daño, deberían de dar paso a quienes en verdad pueden y quieren sacar adelante este país. Cabe agregar, que árbol sin hojas no florece ni da frutos, y que de existir alguno que sólo tenga hojas secas, más temprano que tarde terminará muriendo.

Por fin llego “Chicho” y antes de poner sus manos laboriosas en mis zapatos, se tomó algunos minutos para barrer las pálidas hojas secas que habían a nuestro alrededor, las metió en una bolsa y las tiró al basurero. “Ahora sí”, me dijo, “manos a la obra”. Estoy seguro que como “Chicho” hay miles de nicaragüenses que pronto, muy pronto, de manera cívica y democrática se darán a la tarea de limpiar nuestro país de tantas hojas secas y sabiamente, abonarán y cuidarán del árbol de la democracia, de manera que sus raíces se fortalezcan y sus hojas verdes, nuevas y fuertes libremente y sin obstáculos puedan hacer lo que más le conviene a la Patria.

Nuestra Nicaragua está llena de hombres y mujeres con mucha capacidad, dispuestos a trabajar y construir un futuro prometedor, hombres y mujeres que sueñan con un país en el cual todos podamos sentirnos orgullosos de haber nacido en él.

Opinión

COMENTARIOS

  1. Agenor Zeledon
    Hace 16 años

    A quí faltan hombres que sean vientos y sacudan las hojas secas de las que usted habla cuando dice:»porque las sacude el viento o porque finalizó su vida útil y son otras, verdes, nuevas, las que toman su lugar. Adelante señor Vallejos sea uno de esos hombres.

  2. Norman E. Portillo
    Hace 16 años

    Muy buen articulo Javier. Asi como ves la situacion de Nicaragua, asi hay muchos que estan de acuerdo con tu acertada description de la politica Nica. Lo triste es que muchos paises en el mundo siguen avansando (Taiwan, Corea del Sur, El Salvador, etc, etc) y otros se quedan mas atras (Haiti, Nicaragua, Cuba, Venezuela), y los que sufren son los ciudadanos honrados como «Chicho» que luchan todos los dias para poder subsistir. Es muy triste el no tener esperanza! Saludes, NEP

  3. JULIO VEGA
    Hace 16 años

    La verdad es que mientras esten los caudillos y pactos, esas hojas (funcionarios) aunque podridas no dejan las mieles del poder, por que no saben hacer otra cosa que robar y vivir del erario publico, es verdad aca los jovenes necesitamos cambiar la historia de este pais, estamos gobernados por mediocres e ineptos funcionarios que nos llevan a la miseria, como Padre de familia me preocupa el futuro que tendran mis hijos en este Pais, de los cuales 80% somo democratas y los 20% de turbas y

  4. losmashonrrados
    Hace 16 años

    CORRECTO, AQUI LOS DEMOCRATAS LOS ANTISANDINISTAS LOS SIN PARTIDOS LES DIMOS OPORTUNIDADES A VARIOS QUE AHORAN DICEN QUE LO PASADO ES PASADO, Y ES POR CULPA DE ELLOS QUE ESTAMOS JODIDOS, SIN TRABAJO DIGNO, Y QUE LOS SANDINISTAS SE AFERRAN AL PODER POR LOS PACTOS ANTERIORES.

    ESTE PUEBLO, CON SU VOTO BARRERA A ESOS POLITICOS HOJAS SECAS Y HUEVOS TRISTES.

  5. mari cruz
    Hace 16 años

    Me complace su manera filosófica y poética de redactar y su claridad de ideas…¡orgullosamente nica!.

  6. ernesto castillo
    Hace 16 años

    Javier: por qué no le decís a Eduardo Montealegre que se retire? Ha sido candidato y ha perdido en todo. Debe ser bueno en algo el señor Montealegre, pero como político tiene un menos cuarenta. Será por que es tu amigo no le decís lo de las hojas marchitas? será que no te conviene, algo estás esperando? Siendo benévolo con vos te doy el beneficio de la duda y debe ser que no le decís nada porque cuando uno critica al prójimo cree estar exento de culpa.

  7. el chano
    Hace 16 años

    las hojas secas, yo me pregunto a quien le importa que tu lustrador se lleme chicho o que en el parque de granada haya un pijazo de hojas secas porque el alcalde es inoperante y no las manda a barrer. ustedes los conservadores son en realidad las hojas secas que hace rato se cayeron del arbol y ahora las meten en cualquier bolsa, roja, chicha, azul y de cualquier otro color, tremenda mi……da este articulo meda pena que digas que sos conservador

  8. pancracio
    Hace 16 años

    excelente… felicidades.

  9. El Padrino
    Hace 16 años

    Señor Vallejo, muy buen escrito. La naturaleza es sabia y no se equivoca. Nos equivocamos los humanos, que siempre tropezamos con la misma piedra. Si gente como los dos caudillos de Nicaragua pudieran entender lo relacionado con la renovacion natural y el beneficio que esta trae, se avergonzarian de seguir estorbando y matando las oportunidades de este pais. Se imaginan cuantos nicaraguenses han muerto fisiologica, economica, social y moralmente a causa de tanto corrupto ladron en el poder?

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