Cartas al Director

La política

«La política saca a flote lo peor del ser humano».
Mario Vargas Llosa (1936-?); escritor peruano

 

 

Gobierno coarta libertad

AIPE- En casi toda América y Europa Occidental se vive una nueva era de crecimiento del intervencionismo gubernamental y de la burocracia. El déficit del Gobierno de Estados Unidos aumentó de 3 por ciento del PIB en el último año del gobierno de G. W. Bush a más de 10 por ciento hoy.

Los líderes políticos ganan popularidad entre los grupos receptores de nuevos privilegios, mientras que todos los demás pagamos por esos privilegios con más impuestos, mayor inflación o con una combinación de ambos males. La caída del poder adquisitivo de las monedas es la vía escogida por muchos políticos porque los votantes no suelen culparlos de eso y porque parte del costo se traslada a la próxima generación. Como nos lo explicó brillantemente Milton Friedman, la inflación es un impuesto escondido.

Un aspecto grave del problema es que en la medida que aumenta la burocracia menos conexión existe entre los ciudadanos y el gobernante. Esto tiende a perjudicar a la mayoría, pero favorece a ciertos y determinados grupos que pagan por los servicios de cabilderos, encargados de influenciar tanto las decisiones burocráticas como la redacción de nuevos reglamentos y leyes que se discuten en los concejos municipales, las legislaturas estatales y en el congreso nacional. En la medida en que se multiplican las leyes, las ordenanzas, las licencias, los reglamentos y los permisos queda más expuesto el ciudadano porque resulta imposible conocer y llegar a comprender toda esa maraña de disposiciones legales que coartan la libertad individual.

El lamentable resultado es que los dueños y gerentes de grandes empresas pronto se dan cuenta que más provechoso les resulta ganarse la buena voluntad del burócrata, del alcalde o del congresista que complacer al consumidor. Entonces, esos estrechos lazos de amistad con los poderosos suelen reducir la competencia en el mercado y a desanimar la aparición de nuevas empresas en determinados ramos, donde impera la pesada mano del burócrata.

Claro que los políticos desarrollan múltiples excusas y tapujos para que la gente no se dé cuenta de lo que realmente está pasando. La protección arancelaria de ciertas industrias se presenta como un beneficio para toda la nación, cuando lo que logra es una desacertada utilización de inversiones y mano de obra en sectores que sobreviven por el precio más alto que los consumidores se ven obligados a pagar por sus productos y servicios.

En ese ambiente, la competencia no ocurre entre productores o suplidores de servicios similares, sino entre distintas burocracias. Un ejemplo de ese conflicto se nota en algunas instituciones públicas, como aquellas dedicadas a proteger los bosques y el medioambiente versus otras cuya función es promover el desarrollo de fuentes de energía.

Albert V. Dicey, el primer profesor de derecho en London School of Economics, mantenía hace 100 años que “los efectos beneficiosos de la intervención estatal… son directos, inmediatos y podríamos decir que visibles, mientras que sus efectos perversos son graduales e indirectos, y no alcanzamos a verlos”.

Lamentablemente, muchos de nuestros legisladores se han convertido progresiva y gradualmente en obispos de una extraña religión que a cada rato añade nuevos pecados a su lista de prohibiciones.

Carlos Ball  
Director de la agencia AIPE. © www.aipenet.com

Lucha por el poder

Recientemente escuché decir al periodista William Grigsby Vado, que todo lo que pasa actualmente en Nicaragua se debe a una cerrada lucha por el poder entre dos grupos sociales antagónicos, armados ideológicamente hasta los dientes. Pero lo que uno mira en la realidad es una feroz lucha por cargos, por prebendas, negocios, tierras, concesiones, contrataciones del Estado y por la sobrevivencia, entre individuos de diferentes partidos políticos y grupos sociales, armados hasta los dientes de incoherencia moral, falaces palabras, amenazas y chantajes y sin ninguna diferencia ideológica real.

Si la realidad fuera como el señor Vado dice, en el FSLN no existieran capitalistas y los capitalistas no se reunirían frecuentemente con el presidente para evaluar la economía; la derecha estaría unida como un ejército con una causa clara, además siendo mayoría política y teniendo como confabuladores ideológicos a los medios de comunicación y el financiamiento millonario del imperialismo norteamericano, tendrían al señor Ortega por lo menos en la papelera de reciclaje.

Pero la realidad no es esa, lo que tenemos en Nicaragua es un montón de políticos banales de los diferentes partidos peleando por cargos de magistrados, contralores, procuradores, etc.; un gobierno ineficiente e ineficaz que hasta sus proyectos sociales más importantes los echa a perder por su incapacidad técnica, su centralismo medieval y la incoherencia total entre los objetivos y las maneras de hacer las cosas; unos medios de comunicación que difunden lo que pasa y a veces hacen críticas fuertes al Gobierno y un imperialismo norteamericano que indudablemente está allí, pero el día que le declare la guerra a Nicaragua o viceversa, a como parece quiere el señor Ortega, se acabó su gobierno, su partido y el país. La terrible lucha por el poder entre grupos sociales antagónicos no existe en Nicaragua.


Eduardo Cáceres

Mensaje a Obama

Solicito que se me publique esta carta con la esperanza de que llegue al conocimiento del presidente de Estados Unidos, Barack Obama.

Estoy muy claro de que el principal problema mundial de hoy es combatir al terrorismo, pero las diferentes administraciones demócratas han realizado muy poco en este sentido. Este es un nuevo pero viejo peligro, desde 1979, cuando la administración Carter entregara Irán y Nicaragua, proporcionando una cabeza de playa en tierra firme en el continente latinoamericano.

Para ese entonces el comunismo estaba aislado en Cuba y así seguiría de no haber seguido Estados Unidos con la política errada e indefinida de no hacer nada. Esto valió para que los libios, montoneros, árabes, musulmanes, iraníes y senderoluminosos, junto con las FARC, se pudieran esparcir por toda América Latina y a través del narcotráfico enriquecerse y volverse poderosos.

Castro llegó a Nicaragua en 1980 a trazar y explicar las rutas del narcotráfico para poner de rodillas a los Estados Unidos. Debo decirle al señor presidente Obama, que desde 1983 que llegué como inmigrante a este país, solicité mi incorporación a las fuerzas armadas, lo que me fue negado por no dominar el idioma. Para comprobarlo pueden buscar los registros militares de ese entonces en California, en esa época yo tenía 30 años de edad.

Hoy ya tengo 56 años y me da lástima el deterioro moral y material de nuestra vida actual. No podemos actualmente trabajar con políticas suaves con terceros países, mientras se negocia con Rusia el desarme nuclear.

El armamentismo en la región andina promovido por el señor Hugo Chávez y compañía limitada no se puede permitir. Tenemos que frenar esa chequera dejando de comprarle petróleo para que el resto del mundo nos respete.

El señor Gadafi en Libia cambió radicalmente su actitud al ver entrar un misil balístico por la ventana de su palacio. ¿Qué diferencia hay con el señor Chávez?

Esto generaría respeto y admiración por los restantes amigos de los Estados Unidos, que no se sienten tomados en cuenta en la solución de sus problemas generados por la política actual. El único y verdadero apoyo lo noto en Colombia, gracias a la política fuerte del presidente Uribe. No se puede negociar con matones que dirigen diversos países como Cuba, Nicaragua, Bolivia, Venezuela sin el apoyo fuerte y decidido de su administración. El presidente Obama no debe dejar para más tarde lo que debe hacer hoy. Debe recordar que administración es decidir.

Heliodoro Montes y Pineda
Miami, Florida

 

Opinión

COMENTARIOS

  1. dedaso del congreso
    Hace 16 años

    Perdidos en las montana y una america latina caminando como el cangrejo en vez de estar a la cabeza del desarrollo es lo que hacemos
    Aqui se habla de formas de ejercer el poder y ese no es necesariamente el problema. Pues intervencion estatal estira y encoje depende de circustancias economicas.
    O sea ese rollo no le corresponde a la democracia cuya base es la eleccion de presidentes candidatos diputados alcaldes los cuales si deben ser elejidos con transparencia fuera del dedaso o congresaso.

  2. Urias Martinez MS ISU USA
    Hace 16 años

    Eduardo Caceres, excelente tu analisis sobre la vulgar realidad politica de Nicaragua.El Orteguismo ha destruido todas las bases civicas de decencia para poder construir una nacion estable.No hay ningun govierno perfecto o excento de corrupcion.Pero este govierno Orteguista sobrepasa todo limite de governabilidad civilizada.Y no les importa porque se han hecho millonarios burguses a costillas del pais y en el nombre de los pobres.Periodistas reportan, analisis politico requiere grado profesional

  3. Comandante Chinandega USA
    Hace 16 años

    Senor Montes y Pineda, el problema es que nuestro Pres. Obama tiene actualmente grandes retos internos,gracias a G.Bush y su desastrosa adm.Tenemos dos frentes de batalla, una economia debil, alto desempleo,y una cultura financiera corrupta,gracias a su libre mercado sin regulaciones.Estoy de acuerdo que nuestros enemigos quieren destruirnos, y no sera de frente porque no pueden.Obama ha probado con HONDURAS que escucha, decide y resuelve. PACIENCIA todo a su tiempo. Estemos vigilantes x our USA

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