Sergio Ramírez

La vieja y venerable gramática

Juanita Bermúdez fue mi asistenta por todo el tiempo que ejercí funciones de gobierno, y ahora tiene una galería de arte en Managua. Recientemente ha leído un artículo sobre cuestiones gramaticales, y he recibido un mensaje suyo en el que me pregunta si realmente se dice la asistenta, o la asistente, duda que se extiende a la presidenta o la presidente, que es más crítico aún dada su trascendencia política, ahora que por fin las mujeres se sientan en las sillas presidenciales de nuestros países, antes sólo reservadas para los hombres.

Contesto a Juanita no como oráculo gramatical, que no lo soy, pues si ocupo un asiento como miembro de la Academia Nicaragüense de la Lengua lo hago en mi condición de escritor, y no de experto en reglas del lenguaje. Alguien pensaría que una cosa arrastra a la otra, pero no es así; tiemblo ante mis potenciales errores con el idioma, baste el ejemplo de mi recurrente confusión entre las palabras haya y halla.

Claro que un escritor no puede alegar ignorancia de la gramática, faltaba más, pero tampoco puede apuntarse al bando de quienes consideran las reglas del idioma como infalibles, cuando el idioma, como ser vivo que es, está expuesto a cambios y mutaciones que provienen de la vida misma, porque nada sufre tantas alteraciones e innovaciones como la lengua, que anda suelta en tantas bocas por las calles y las plazas. Esa lengua suelta es la que nutre la obra de invención del escritor.

El alegato reglamentario es que sólo se puede decir presidente, porque se trata del uso de un participio activo, y el que preside es presidente, independientemente del género, así como el que asiste, o la que asiste, es asistente, y quien rige es regente, aunque se trata de una mujer, por lo que también sería inválida la palabra regenta.

Aquí entramos en una de esas visibles contradicciones entre lo que manda la regla, y lo que exige la vida. En el siglo diecinueve, cuando ni en sueños una mujer podía aspirar a ser presidenta de un país, o generala de un ejército, o regenta de una provincia, la denominación femenina del título o cargo se le daba a la esposa de quien lo ejercía: la presidenta era la esposa del presidente, la generala la esposa del general, y la regenta la esposa del regente.

Sino, recordemos la estupenda novela de Leopoldo Alas (Clarín), La regenta, que tengo en la lista de mis preferidas de todos los tiempos, y que cuenta la muy dramática historia de adulterio de doña Ana Ozores, esposa del Regente de la Audiencia de la ciudad de Vetusta, don Víctor Quintanar. Ya desde entonces estaba escrito en la gramática que el participio activo del verbo ser es ente, y por ningún lado se deja resquicio para que exista la palabra regenta como asunto de la condición provocada por el vínculo matrimonial. A doña Ana, de acuerdo con el canon, debieron llamarla la regente; pero la transgresión no es de Clarín, como autor de la novela, sino del uso general de las gentes que son las que hablan el idioma, y lo cambian de acuerdo a las necesidades de los usos sociales. Las academias no hacen luego sino certificar estos cambios, contra los que ya nada se puede.

Las palabras, más allá de sus resortes legales, porque la gramática es una ley cuyas disposiciones pueden estar vivas y pueden también caer en desuso, adquieren poder de acuerdo con las circunstancias sociales, y el lenguaje, compuesto de palabras, lo que hace es reflejar los hechos, no pocas veces en sacrificio de la tradición canónica. Recuerdo que en mi pueblo natal de Masatepe la cofradía de Hijas de María tenía una presidenta, siempre una niña vieja reputada de virgen; se le llamaba presidenta por indudable exclusión de género, porque ningún varón podía optar a este cargo naturalmente femenino. Aquí, otra vez, la regla gramatical se rendía ante la implacable realidad.

Las gramáticas y los diccionarios no hacen sino mostrar las relaciones de poder presentes en la sociedad en momentos determinados. Hasta ahora los diccionarios han sido documentos explícitos de la sociedad patriarcal, hechos por hombres para reflejar el dominio masculino, igual que las leyes. No olvido que en el Código Penal que me tocó estudiar en la escuela de Derecho se establecía que el delito de adulterio sólo podía cometerlo la mujer, mientras para el hombre se reservaba una figura menos grave, que era la de amancebamiento. El profesor nos explicaba que era así, porque sólo la mujer puede llevar sangre extraña al hogar, y es lo que debía castigarse.

Siempre hemos dicho presidente, más allá de la legalidad de la regla de los participios activos, porque no se registraba el hecho de que una mujer presidiera un país, una asamblea de diputados, o una corte de justicia; su límite estaba en ser presidenta de las Hijas de María, o de las organizaciones de caridad. Ahora que es común tener presidentas de la república, y presidentas de todo, la vieja gramática tiene que abrir sus recintos cerrados y oscuros a las evidencias de los hechos, o quedarse haciendo el ridículo de reclamar que a las presidentas se les llame presidentes, como si los hombres les hubiesen prestado temporalmente el cargo. Por el contrario, es un cambio irreversible. En una cumbre, se sientan ahora presidentas y presidentes.

Ya se sabe que en español el plural masculino cubre ambos géneros. Ésa es la vieja regla. Pero en la medida en que se da en la sociedad el avance de las conquistas femeninas en todos los campos, el del lenguaje no puede ser una excepción, y por eso es que hoy se dice corrientemente “los derechos de las niñas y de los niños”, “la educación sexual de las jovencitas y de los jovencitos”, que puede sonar repetitivo, y hasta cansino, pero que no es sino la muestra de una reivindicación, igual que se dice ahora “las poetas y los poetas”, cuando tan bonita era la palabra “poetisa”, desterrada con toda beligerancia, aunque aún sobrevive en las páginas del Diccionario de la Real Academia Española.

Así es la vida.

El autor es escritor. Providence, abril 2010.

 www.sergioramirez.com

Opinión

COMENTARIOS

  1. Félix
    Hace 16 años

    Con copia a doña Inés, a ver si aprende.

  2. morgan
    Hace 16 años

    excelente articulo un virtuoso del lenguaje , que alegria leer cosas buenas

  3. Participio activo
    Hace 16 años

    Lo que significa que ahora es La Bella Durmienta…

  4. Emigdio Quintero Casco
    Hace 16 años

    Para que la gente no se enrede en tantas contradicciones entre el habla y la norma gramatical, nuestro sistema educativo debería darle más énfasis al estudio del lenguaje en sus aspectos sociológicos, psicológicos y lingüisticos. Las nuevas teorías del lenguaje le dan importancia al análisis del discurso, a la pragmática y a la estructura del texto, de tal manera que la ortografía y la gramática pasan a un segundo y tercer plano. En materia de lenguaje no hay que ser tan heterodoxo.

  5. Marisol Caldera
    Hace 16 años

    Es una lástima que don Sergio Ramírez del Mercado, sin duda el mejor novelista de Nicaragua, después de José Román, que es de lejos mejor que él, haga alarde de tanta ignorancia. La Real Academia de la Lengua Española (RAE), ya admitió la femenizacion de todos esos participios activos que él menciona. Por ejemplo, puede verse en el Diccionario de la RAE:
    presidenta.

    1. f. Mujer que preside.

    2. f. presidente (‖ cabeza de un gobierno, consejo, tribunal, junta, sociedad, etc.).

  6. Pedrro Ramírez de la Fuente
    Hace 16 años

    Dr. Ramírez Mercado, usted está inventando la rueda. Hace ya mucho tiempo que la RAE admitió el femenino de los participios activos mencionados por usted. Sin embargo, es de gente culta usarlos en su forma tradicional.
    Saludos desde Miami.

  7. Aclareme porfavor
    Hace 16 años

    Senor serio ramirez quiero que me aclare los siguientes terminos.
    estado secuestrado,—-Democracia secuestrada – caudillismo y pactismo- Democracia caudillistas. El dedaso y su relacion cen el caudillo, — Porque los caudillos detestan los censos generales partidarias y elecciones primarias partidarias— Frustacion del pueblo ante las formulas impuestas por los pactos interfacciones.
    La verdadera esencia de cuidar el hueso .
    Instituciones pactistas versus intituciones democraticas .
    Intere

  8. Amadeo Albuquerque Lara
    Hace 16 años

    Catedrático de Lengua Española dice.
    El doctor y escritor Sergio Ramírez Mercado nos dio una cátedra con el tema de las formas femeninas de palabras que antes estaban referidas a los hombres. Un escritor o un profesor que tiene pésima ortografía y no observa las reglas gramaticales, avergüenza. Así que, Doctor Ramírez, lo felicito.

  9. Y Vuelven Con Eso De La RAE
    Hace 16 años

    Y vuelven con eso de la RAE. Acaso solo en la RAE hay cerebro para aprovar lo que es o no es correcto decir? No hay cerebro en Latino America para hacer lo mismo? Hombre, despierten! En Los Estados Unidos y Canada se conoce al Ingles de Inglaterra como el Ingles viejo, del viejo mundo, de Inglaterra, pero como se hable en EEUU, etc es tambien correcto. Nadie espera que Inglaterra apruebe o no una palabra. No deberia hacer lo mismo Latino America (Nicaragua) con Espana, la RAE y el viejo mundo?

  10. Narrador
    Hace 16 años

    La muñecona anda despistado desde hace rato eso si sigue mamando la hubre de la vaca,no se ha bajado de peso y es feliz esciviendo eso si no mira nada,ni bulla hace.

    Sera que si hace ruido le quiten su pension vitalicias.

    OJo con estos que se hacen los que no miran y tratan de distraer con interpretaciones que estan demostrada desde hace rato y no por la muñecona. Ojo. $$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$ Mega Pensiones. Deverias de hacer una novela con las pensiones de los jubilados del IN$$. $$$

  11. La Pluma de oro
    Hace 16 años

    La vieja cantaleta de la muñecona.

    Haga una interpretación que convenza a la gente de su mega Pensios vitalicia. $$$$$$angano.

  12. Jacy
    Hace 16 años

    Ilustre nicaraguense, nosotrros en el exterior admiramos tu obra y me ha causado un enorme gusto leerlo en activo, interesante y como muchas de sus novelas de facil lectura y agradable amén de opiniones que lo «señalan», bienvenidos sus escritos y sabia su mente, para seguir disfrutando lo que de ella emane, es preciso que comprendamos que solo la cultura puede depararnos un mejor destino, este mundo ya es suficientemente aspero, adornemoslo de letras, de conocimientos.

  13. EL MANAGUA
    Hace 16 años

    SERGIO RAMIREZ . CORRUPTO CON EL SANDINISMO . NO LE HAGAN COMENTARIOS.

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