Primero, creo que al PLC se le rebalsó la estrategia al tratar de culpar a Eduardo Montealegre, mintiendo con saña y maña jurando que el diputado era el representante legal de ALN-PLI-Pamuc en las elecciones regionales.
El mismo Leonel Teller, vocero de Arnoldo Alemán, reconoció en radio Corporación la mentira y trató de disculparse aduciendo desconocimiento del acta de alianza. Luego salió Wilfredo Navarro rompiendo las pláticas de unidad con el movimiento de Eduardo y amenazándolo con no darle participación en la escogencia de los cargos. Me pregunto ¿es normal que el vicepresidente del PLC, sumiso a su líder, se dispare solo y desconozca lo que se ha venido haciendo en torno a la unidad con la mediación de Monseñor Abelardo Mata? ¿Es normal que hable con tanta seguridad en torno a la exclusión de Eduardo para la escogencia a los cargos públicos?
A lo mejor ésa es la seña que estaban esperando los señores del Frente para creerle a los arnoldistas, que es posible un rompimiento temporal de las pláticas de unidad y repartirse el pastel, ya que como dijera en su momento el jefe de bancada del FSLN, Edwin Castro, lo ideal sería negociar con uno que con dos, o como dijese un personaje pintoresco de mi pueblo, hay poca agua bendita para tanto diablo suelto.
Don Wilfredo Navarro dio a entender que no negociarán juntos con el Movimiento Vamos con Eduardo-PLI los cargos, además Arnoldo Alemán dijo el día lunes 15 de marzo en conferencia de prensa que respetarán lo acordado en Metrocentro II, en cuyos acuerdos se dice textualmente que no se reelegirá a ninguno de los actuales magistrados del Consejo Supremo Electoral, pero la elección de los contralores, magistrados y Procurador será a como manda la Constitución, osea que con 56 votos se puede elegir. En pocas palabras, el pactista Alemán nos aclara: entiendan, esto no es purísima, el que tenga los votos que escoja, seguro de que Montealegre no tendrá el valor de negociar, ni se ensuciará con el Frente Sandinista para escoger los candidatos, pero él, Arnoldo, sí.
Después de esto se me vino a la mente lo expresado en su momento por el célebre doctor Argüello Poessy, en su despacho: “no sean babosos”.
Pero más babosos seríamos si permitiéramos que Alemán escoja por el pueblo y se amarre con Ortega, para luego recibirlo en la oposición como un mal necesario y así derrotar al orteguismo, haciéndonos los dundos, tragándonos ese sapo y aceptándolo una vez más en nuestras filas.
En mi humilde opinión, lo que se debería hacer es convocar urgentemente a Metrocentro III a todas las fuerzas de oposición reales: PLI, Vamos con Eduardo, MRS, Conservadores, Contras, ALN, PLC anti-pacto, sociedad civil, empresa privada e Iglesia. Que se haga una encerrona poniendo todas las cartas sobre la mesa, de la que salga una propuesta de nación firme y contundente para el Presidente Ortega, con los nombres de los candidatos idóneos e independientes propuestos para ocupar los cargos que le corresponde a la oposición. Si se hace esto, ¿quién tendría la osadía de llamar pacto a un acuerdo de Patria como éste? ¿Arnoldo?, ¿Teller?, ¿Wilfredo?, ¿el PLC pactista que conocemos? ¡Por favor! Además le estaríamos brindando al señor Ortega la oportunidad para que se salga de ese espinero en el que se ha y nos ha metido. Allá él si no la toma, allá nuestro pueblo si no reacciona.
El autor es periodista.
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