AFP/EFE
VARSOVIA, POLONIA
El cuerpo del presidente polaco Lech Kaczynski, quien murió el sábado por la mañana junto a otros altos cargos del país en un accidente de avión en Rusia, fue repatriado ayer a Varsovia, donde sus compatriotas, de todas las tendencias políticas, se unieron para rendirle homenaje.
Miles de polacos formaron una gigantesca y abultada cadena humana a lo largo de los diez kilómetros que separan el aeropuerto de Varsovia del Palacio Presidencial, aplaudiendo al paso de la caravana del cortejo fúnebre con los restos del Presidente polaco.
El féretro será expuesto al público mañana, anunció la noche del domingo un alto responsable de la Presidencia, citado por la agencia PAP.
Los cuerpos de las restantes víctimas, entre ellas muchos políticos de diferentes ideologías, fueron transportados a Moscú. El cuerpo de la esposa de Lech Kaczynski, Maria, no había sido identificado por el momento, según la Presidencia polaca.
Los restos de Kaczynski llegaron a la capital polaca a bordo de un avión militar que partió de Smolensk (oeste de Rusia) después de que el primer ministro ruso, Vladimir Putin, le rindiese un último homenaje.
RECIBIDO POR TODOS
En Varsovia fue recibido por su familia y toda la clase política polaca durante una ceremonia oficial. Sólo la madre del difunto, hospitalizada en muy grave estado de salud, no fue informada del trágico suceso por decisión de su otro hijo, el ex primer ministro polaco Jaroslaw Kaczynski, informó a la AFP el portavoz del hospital militar de Varsovia, coronel Piotr Dabrowiecki.
La hija del presidente, Marta, fue la primera en arrodillarse ante el féretro cubierto con la bandera polaca blanca y roja. Después fue su hermano gemelo, Jaroslaw, quien le rindió homenaje. Permaneció un largo rato arrodillado ante el ataúd antes de apoyar en él su mano brevemente y persignarse, con el rostro impasible.
Altos responsables, entre ellos el presidente de la cámara baja del Parlamento, Bronislaw Komorowski —jefe de Estado interino—, se recogieron también uno a uno ante el féretro, que después abandonó el aeropuerto al son de la Marcha Fúnebre de Frederic Chopin. Recorrió las calles de la capital hasta el palacio presidencial, en el centro histórico de Varsovia.

Toda Polonia observa un duelo nacional, tras una noche de homenajes improvisados y de oraciones por las víctimas de la catástrofe, ocurrida cerca de Smolensk, en la que murieron un total de 96 personas, entre ellas numerosos altos responsables políticos y militares polacos.
Por ironía del destino, la delegación polaca acudía a las ceremonias del 70 aniversario de la matanza de miles de oficiales polacos que fueron ejecutados por orden de Josef Staline en Katyn, cerca de Smolensk.
Las misas dominicales, muy concurridas en este país con un 90 por ciento de católicos, estuvieron dedicadas a las víctimas.
A mediodía, se observaron dos minutos de silencio en todo el país, mientras sólo resonaron las sirenas. Coches y peatones se detuvieron. Los parlamentarios encendieron velas. Los centros comerciales, lugar de reunión de muchas familias polacas los domingos, permanecieron cerrados. En los edificios públicos, en las ventanas de viviendas y en automóviles ondeaban banderas a media asta.
Expertos rusos y polacos empezaron a estudiar juntos el domingo las cajas negras del avión presidencial, informaron las agencias rusas citando al ministerio de Transporte.
Las autoridades rusas atribuyeron la responsabilidad del accidente a los pilotos del avión polaco. El subcomandante del Estado Mayor de la fuerza aérea rusa, Alexandre Aliochin, afirmó que éstos incumplieron las instrucciones de los controladores aéreos rusos a pesar de una espesa niebla en Smolensk.
Los homenajes seguían llegando el domingo de todo el mundo. El presidente ucraniano Victor Yanukovich decretó día de duelo nacional este lunes. En la República Checa y Eslovaquia, el día de duelo nacional se celebrará coincidiendo con los funerales del presidente Kaczynski, en fecha por determinar.
DESCARTAN PROBLEMA TÉCNICO
El domingo los expertos rusos y polacos comenzaron a examinar en conjunto en un laboratorio en Moscú las dos cajas negras —que registran datos de vuelo y conversaciones en la cabina— encontradas entre los restos del avión.
Mientras Varsovia guardaba silencio total sobre su visión de las causas del accidente, los rusos declararon el domingo que descartaban todo problema técnico del avión y pusieron nuevamente en entredicho a los pilotos polacos.
“Hemos descifrado una bobina y la hemos estudiado”, “la grabación que disponemos confirma que no hubo problemas técnicos en el avión”, declaró Alexandre Bastrykin en una reunión con el primer ministro ruso Vladimir Putin, según imágenes de la televisión rusa.
IDENTIFICAN CUERPOS
Expertos rusos y polacos identificaron los primeros 24 cuerpos, de las 96 víctimas de la catástrofe aérea en la que falleció el presidente de Polonia, Lech Kaczynski, informó el Comité de Investigación de la Fiscalía rusa.
“Podemos considerar identificadas a 24 víctimas de la catástrofe del Túpolev-154. Son los pasajeros cuyos cuerpos resultaron menos dañados y aquéllos a los que encontramos documentación”, dijo el jefe adjunto del Comité, Vasili Piskariov, a la agencia Interfax.
El proceso de identificación se lleva a cabo en la oficina forense central de Moscú, donde actualmente trabajan 45 expertos más un equipo de 37 jueces de instrucción.
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