MADRID/ EFE
Tres meses después del terremoto que asoló Haití, el agua potable es un bien preciado y real en algunas de las zonas más devastadas del país gracias al “agua solidaria” que ayuda a distribuir la ONG española Bomberos Unidos Sin Fronteras.
El agua potable es una realidad en lugares tan distintos del país como el hospital general de Puerto Príncipe, el campamento de Aux Cayes en Delmas, donde se proporciona atención sanitaria, o la localidad de Grand G ave.
Se trata de un agua solidaria que se distribuye en los enclaves más devastados del país a través de las plantas potabilizadoras, bombas hidráulicas o camiones cisternas instalados por la ONG española Bomberos Unidos Sin Fronteras (BUSF) en colaboración con el Ayuntamiento de Madrid.
“Sin fecha de regreso, porque el objetivo es fortalecer lo conseguido hasta ahora”, los miembros de BUSF desplazados allí trabajan “intensamente” en la capital y sus aledaños para devolver a la población el acceso al agua no contaminada y facilitar la labor sanitaria en la zona.
El desarrollo del proyecto, que la ONG ya ha implementado con éxito en otros lugares del planeta como la amazonía peruana, corresponde a la segunda fase de su intervención en Haití, que comenzó “de inmediato” con la búsqueda de supervivientes, según explicó a Efe el presidente de BUSF, Ángel García Lorite.
El equipo desplazado a Haití centró sus esfuerzos en los momentos inmediatos al sismo en localizar un aliento de vida entre los escombros del Hotel Montana, uno de los más lujosos de Puerto Príncipe.
“Rescatamos con vida a 26 personas en total y en esa labor confluimos fuerzas de intervención de BUSF en España y Perú. Trabajamos bajo estándares iguales, en plena armonía y con resultados muy positivos”, señaló García Lorite.
Pero lo que el presidente de la ONG española destaca de la presencia de su organización en Haití es la participación activa en las tareas de potabilización del agua de un grupo de cooperantes formados en Latinoamérica.
Cooperantes peruanos, cuyo trabajo se desarrolla habitualmente en las áreas colindantes a la ciudad de Iquitos, “están ayudando ahora mismo en Haití como verdaderos profesionales y están siendo reconocidos incluso por la Organización Panamericana de la Salud”.
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