CORRESPONSAL/ JINOTEGA
El cuido, manejo y preservación de lo que queda de la flora y fauna animó a los ganaderos Adolfo Hernández y su hijo (con el mismo nombre) a invertir unos 100 mil dólares para abrir un centro turístico en la salida norte de esta ciudad, en la finca San Antonio.
El lugar se llamará Casa de Tejas, donde piensan ofertar principalmente derivados de la leche y platillos de la cocina nicaragüense.
Los Hernández viven peleando desde hace años con leñadores, con los que botan basura y los contaminadores del medio ambiente.
En el lugar ya se inició la siembra de árboles y plantas que casi han extinguido los depredadores y también se creará un mariposario.
El proyecto de la Casa de Tejas se realizará en cuatro etapas y contempla también la construcción de una piscina, pero para comenzar están mejorando la infraestructura de la finca, dándole estética, rehabilitando los establos y construyendo cabañas dispersas.
La finca ganadera se ubica frente al Santuario del Señor de Esquipulas en una de las dos salidas norte que tiene la ciudad de Jinotega. Habrá caballos para realizar cabalgatas hacia otra de sus propiedades, reveló Adolfo Hernández (hijo).
“Por la primera finca pasa el río Viejo y estamos coordinando esfuerzos con la Procuraduría Ambiental de Jinotega para resolver problemas de la contaminación de vecinos del sector, antes de abrir la Casa de Tejas en junio de este año”, manifestó Hernández.
Protección al medio ambiente
Hernández sostuvo que “nos da pena la irresponsabilidad de gente sin conciencia que todavía cree que las carreteras son para botar basura y tirar animales muertos y que se cree con derecho a exterminar pacíficos e inocentes animalitos que tienen derecho a vivir”.
“Además queremos que nuestro aún envidiable clima, a pesar del calentamiento global, se conserve, dejando que la auto-regeneración natural de la flora y la reforestación estén a salvo de los depredadores”, manifestó Hernández.
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