WASHINGTON/AFP
El líder cubano Raúl Castro y su hermano Fidel no quieren normalizar sus relaciones con Estados Unidos, ni que Washington levante el embargo, dijo ayer la jefa de la diplomacia estadounidense, Hillary Clinton.
A pesar de los intentos del gobierno de Obama, “creo personalmente que los (hermanos) Castro no desean el fin del embargo y no quieren normalizar sus relaciones con Estados Unidos”, respondió Clinton a un estudiante en la universidad de Kentucky, en Louisville (este de Estados Unidos).
En caso de que las relaciones se normalizaran, “perderían todas sus excusas sobre todo lo que no sucedió en Cuba en cincuenta años”.
“Muchos en el mundo ven ahora lo que vemos desde hace mucho tiempo: un régimen muy intransigente, supresor, que enterró las posibilidades de los cubanos”.
“Por primera vez, porque dijimos que estábamos preparados para hablar y abrirnos, y porque vimos la forma en que los cubanos respondieron, por primera vez, muchos países que habían criticado a Estados Unidos ahora lo hacen con Cuba, porque dejan morir a su gente”, insistió la Secretaria de Estado.
LEVANTAN PROHIBICIÓN
La administración del presidente Barack Obama levantó su prohibición temporal de viajar a Cuba, para entregar ayuda a los grupos a favor de la democracia, aparentemente endureciendo su posición tras los recientes abusos a los derechos humanos de La Habana, dijeron ayer funcionarios.
Esos viajes fueron detenidos el 3 de diciembre tras el arresto de Alan P. Gross, un subcontratista de la Agencia para el Desarrollo Internacional de Estados Unidos (USAID), que había llevado equipos de comunicación por satélite a grupos judíos.
El Departamento de Estado notificó esta semana a las organizaciones, que reciben fondos para los programas a favor de la democracia en Cuba, que pueden reanudar sus viajes, dijeron tres funcionarios de grupos que participan en esos programas.
Ver en la versión impresa las páginas: 8 A