Juan Vega González
¿Por qué menos del 10 por ciento de las personas ganan más y más dinero, mientras que el 90 por ciento restante trata de sobrevivir financieramente hasta fin de mes?
Según Robert T. Kiyosaki (Best seller del New York Times con su libro Padre rico, padre pobre ), el 10 por ciento más rico de la población invierte principalmente en actividades que le generan flujo mensual de dinero, en tanto que el 90 por ciento más pobre, invierte esperando obtener ganancias de capital, o sea, esperando que lo que están comprando hoy subirá de precio en el futuro.
Invertir esperando ganancias de capital es, para la mayoría de la población, similar a ingresar en un salón de apuestas y esperar a ganar contra probabilidades sobre las que se tiene poco control. Invertir para generar flujo de dinero es invertir en negocios que venden un producto o servicio y generan ingresos continuamente.
El problema es que la mayoría de las personas se encuentra más concentrada en comprar cosas que en venderlas. Nos encanta comprar, pero tenemos dificultades para vender. Nuestra actitud hacia las ventas suele ser negativa, sabemos o hacemos poco marketing y publicidad, sentimos miedo al rechazo y tenemos limitadas habilidades de presentación, negociación y manejo de objeciones.
Para mejorar sus ingresos, debe aprender a manejar el lenguaje del dinero y a cambiar su actitud hacia él. El poder de los pensamientos y las palabras está en que influencian nuestras actitudes y nuestro futuro. Henry Ford decía: “Si crees que puedes, puedes, si crees que no puedes, no puedes, en ambos casos estás en lo correcto”.
La esencia del control del dinero no es necesariamente reducir gastos, sino mejorar nuestros ingresos creando activos que pongan dinero en nuestro bolsillo y nos permitan pagar los gastos que necesitamos, y/o aumentar nuestro nivel de ahorro.
A pedido de nuestros lectores, a continuación un ejemplo muy simplificado de cómo crear un activo. María compra de oportunidad una casa valorada en $$50 mil en un precio de $$30 mil, paga en efectivo $$3 mil y toma una deuda de $$27 mil a 15 años plazo. Alquila la casa y obtiene un pago de alquiler mensual de $$450. Luego de pagar la cuota de la deuda ($$300) y cubrir algún gasto eventual de mantenimiento de la casa ($$50), le queda una ganancia de $$100 al mes (restando: $$450 – $$300 – $$50 = $$100 mensual), o sea $$1,200 al año. Estos $$1,200 representan un rendimiento de 40 por ciento al año sobre la inversión de María (rendimiento = ganancia/dinero propio invertido: $$1,200/$$3,000 = 40%).
María trabajó para crear un activo (casa en alquiler) que pone dinero (ganancia) en su bolsillo cada mes. Para pagar la compra de la casa utilizó dinero de otras personas (préstamo de institución financiera). Ahora el préstamo está pagado por el inquilino, con el alquiler que paga cada mes. Cuando la deuda se termine de pagar, María seguirá cobrando el alquiler, mejorando más sus ganancias. En la medida que María vaya creando más activos que pongan dinero en su bolsillo y aprenda a mantener el control de sus gastos, tomará control de su dinero y de su vida.
Recuerden que antes de invertir su dinero es necesario invertir tiempo en educación financiera.
Director de Promifin, programa financiado por la Cooperación Suiza en América Central.
Ver en la versión impresa las páginas: 4 B