ZONA DE STRIKES
Aun cuando hay gente que critica porque le parece más valiente cuestionar que elogiar, lo cierto es que Lionel Messi está dejando sin argumentos a quienes todavía osan poner en tela de juicio su grandeza.
Es cierto, aún no gana un Mundial como Maradona y no resulta atractivo para los medios como Cristiano Ronaldo; pero con su labor ante el Arsenal, a quien le marcó los cuatro goles del Barcelona, demostró que no necesita un equipo detrás para resolver. Y eso es estupendo para Argentina, una tropa que aún no define cómo rodearlo.
Pero mientras Sudáfrica se aproxima y las presunciones sobre su posible desempeño en el Mundial motivan encendidos debates, mi recomendación es que disfrutemos a Messi y dejemos que el tiempo y la historia lo sitúen en el lugar que le corresponde. Es que ante este Messi genial, electrizante y espectacular, resulta imposible mantenerse indiferente.
En el partido del martes, con una formación distinta a la habitual y colocado en una posición de enganche, con dos delanteros por afuera y sin Andrés Iniesta, curiosamente su juego resultó más fluido y devastador.
Volvió a salir por un lado y por otro, cambiando direcciones, para frenar y luego volver a arrancar cual si fuera una ardilla, para después concluir con definiciones exquisitas.
Pocas veces se ha visto a un jugador gobernar con tanta autoridad un partido. Y justo cuando el Barcelona más lo necesitaba, tras la riposta del Arsenal en el partido de ida y lo afectado que quedó por las lesiones en varios de sus jugadores claves.
Pero Messi se puso al equipo en sus hombros y lo metió en las semifinales, mientras enviaba un tenebroso mensaje a la guarida del Real Madrid.
A menudo estamos insatisfechos con las figuras del presente y añoramos a las del pasado, pero con Messi el futuro ha llegado.
Así que mientras el clásico Madrid-Barsa se viene encima y el Mundial de Sudáfrica aún tiene más de dos meses por delante, apreciemos el juego de Messi, quien, tras borrar al Arsenal, parece listo para cualquier reto, y eso incluye responder con Argentina.
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