Río de Janeiro fue azotada por las peores lluvias en varias décadas que dejaron 153 muertes, destrozaron casas y convirtieron sus calles en ríos. Los aguaceros en la segunda ciudad más grande de Brasil obligaron a cerrar sus dos aeropuertos y tuvo a millares de personas presas en automóviles y autobuses por la inundación de las calles. Las muertes ocurrieron en la ciudad de Río y localidades vecinas, principalmente a causa de deslizamientos de tierra que sepultaron viviendas en favelas. LA PRENSA/AP
Tragedia en Río de Janeiro
Imágenes de las inundaciones y deslaves en la ciudad carioca.











