Por Jorge Piña
CIUDAD DEL VATICANO/AP
Durante su mensaje pascual, el Papa Benedicto XVI expresó hoy su solidaridad con Haití y Chile, devastados por sendos terremotos, y en alusión a otras naciones latinoamericanas que no especificó, expresó su deseo que se ponga término a los crímenes ligados con el narcotráfico.
En su mensaje pascual, el Papa manifestó el augurio que «la querida población de Haití, devastada por una grave tragedia del terremoto, salga de su ‘éxodo’ del luto y de la desesperación hacia una nueva esperanza, sostenida por la solidaridad internacional».
«A los queridos ciudadanos chilenos, postrados por otra grave catástrofe, pero sostenidos por la fe, enfrenten con tenacidad la obra de reconstrucción», agregó.
Sin mencionar nombres, Benedicto XVI señaló también su deseo de que «a los países de América Latina y del Caribe que experimentan un peligros incremento de los crímenes ligados al narcotráfico, la Pascua de Cristo imponga la victoria de la convivencia pacífica y el respeto del bien común».
El Papa concelebró la misa de Pascua con numerosos cardenales, obispos y sacerdotes, en la Plaza de San Pedro, ante miles de personas en medio de una lluvia torrencial.
La Plaza de San Pedro fue adornada con 25,000 flores multicolores, entre claveles, lirios, flor del manzano y tulipanes, procedentes de Holanda.
Tras la misa, impartió la bendición «Urbi et Orbi», a la ciudad de Roma y a todo el mundo, y expresó su deseos de feliz Pascua en 65 lenguas.
En español, dijo: «Os deseo a todos una buena y feliz fiesta de Pascua, con la paz y la alegría, la esperanza y el amor de Jesucristo Resucitado».
El mensaje pascual puso fin a los ritos católicos de la Semana Santa.