BOGOTA/AP
Los restos óseos del mayor Julián Ernesto Guevara, quien murió en cautiverio hace más de cuatro años, empezaron a ser velados desde las primeras horas de este domingo en el Centro Religioso de la Policía, en el occidente de Bogotá.
El Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses informó la víspera que los restos óseos que la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) entregó el jueves a una comisión humanitaria en las selvas colombianas eran los de Guevara.
«Ya estamos más tranquilos», afirmó en diálogo telefónico Marcela Guevara, hermana del oficial muerto.
«Mi mamá ya está mejor hoy (domingo). La noche que pasamos fue muy triste. Casi no dormimos», agregó.
El sepelio se cumplirá el lunes en la Catedral Primada de la capital colombiana, dijo la hermana del oficial muerto. Explicó que su madre, Emperatriz Castro, ya había salido de su casa para el lugar donde será velado su hijo.
El sepelio será encabezado por el cardenal Pedro Rubiano.
El sábado, unas tres horas después de que oficialmente le informaran que Julián Ernesto ya estaba con ellos, Emperatriz Castro dijo que si bien le tranquilizaba saber que ahora sí le podía cristiana sepultura a su hijo, seguía afligida.
«Hay algo de paz, de tranquilidad, (pero) el dolor es el mismo», dijo la señora Castro al canal de televisión RCN.
«Esto es algo que estábamos esperando desde hace cuatro largos años. Yo creo que se han cumplido nuestros deseos», agregó.
Según explicó a la AP la directora del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses, Luz Janeth Forero, se tomaron pruebas de ADN respecto de la osamenta entregada por la guerrilla y la sangre de la madre del oficial muerto, Emperatriz Castro.
«La prueba arroja que la señora Emperatriz es la madre de los restos que se recibieron, en un 99,9999%. Es decir, con una probabilidad tan alta no se excluye que ella sea la madre», advirtió.
Las FARC secuestraron a Guevara el 1 de noviembre de 1998 tras una cruenta toma guerrillera a la ciudad de Mitú, capital del departamento de Vaupés y a 565 kilómetros al sureste de Bogotá.
Por el relato que hizo uno de sus compañeros de cautiverio, el policía John Jairo Durán —liberado por el ejército en julio de 2008_, se supo que a finales del 2005 Guevara y los demás secuestrados fueron sometidos a largas caminatas por la selva.
Entonces la salud de Guevara empezó a flaquear y una tos empezó a acompañarlo. En la mañana del 20 de enero de 2006, estando encadenado, según los guerrilleros para que no se fugara, el mayor de 41 años amaneció muerto.
El envío de los restos del mayor Julián Guevara cerró una serie de entregas que incluyeron la liberación esta semana de dos militares del ejército vivos, incluyendo uno que estuvo 12 años secuestrado por las FARC.
Según el gobierno, actualmente en Colombia hay 77 personas secuestradas. De ellas, 22 son militares y policías que llevan años cautivos en las selvas del país y por los cuales la guerrilla exige un canje: entregando a los secuestrados a cambio de rebeldes presos en cárceles colombianas.