FLORENCIA, COLOMBIA/AFP/EFE
El sargento colombiano Pablo Emilio Moncayo, quien durante más de doce años fue rehén de la guerrilla FARC, se encontró ayer con su familia, tras ser liberado en un punto de la selva de Colombia por una misión humanitaria.
Moncayo, de 31 años y quien era uno de los dos rehenes más antiguos de Colombia, abrazó con fuerza de primero a su padre Gustavo, quien lo esperaba con otros familiares al pie de la pista del aeropuerto de Florencia (580 kilómetros al sur de Bogotá).
Decenas de familiares y allegados le entregaron ramos de flores blancas.
Vestido con uniforme militar, el sargento descendió de un helicóptero brasileño junto con la senadora Piedad Córdoba, monseñor Leonardo Gómez y delegados del Comité Internacional de la Cruz Roja.
El helicóptero de las Fuerzas Armadas de Brasil que lo trasladó desde la selva llegó al aeropuerto de Florencia, en el sureño departamento de Caquetá, a las 17:40 hora local de ayer (4:40 p.m. hora de Nicaragua), tras un operativo exitoso que se vio ensombrecido por las inclemencias del tiempo y las fuertes lluvias que arreciaron ayer en la zona.
[/doap_box][doap_box title=»Cautivo 12 años» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
- Pablo Emilio Moncayo era uno de los dos secuestrados que más tiempo llevaban cautivos por las FARC, con doce años y tres meses de cautiverio.
Brasil felicitó a la Cruz Roja Internacional y al Gobierno de Colombia por la misión que permitió la liberación por parte de la guerrilla de las FARC de los militares Josué Daniel Calvo y Pablo Emilio Moncayo, y confió en que su libertad abra nuevas perspectivas al proceso de paz colombiano.
El canciller argentino, Jorge Taiana, expresó la gran satisfacción del Gobierno de su país por la liberación Moncayo, después de haber permanecido más de doce años secuestrado por las FARC.
[/doap_box]
Inmediatamente después de bajar de la aeronave, Moncayo, quien fue secuestrado cuando tenía 19 años, se fundió en abrazos con sus padres, Gustavo Moncayo y María Estela Cabrera, para después tomar en los brazos a su hermana de cinco años que no conocía, pues nació durante su trágico secuestro.
El sargento fue recibido por otros familiares, saludó a sus hermanas, a su sobrino, a quien tampoco conocía, y volvió a abrazar a su padre, con quien elevó los brazos dejando al descubierto las cadenas que el profesor Moncayo ha llevado alrededor de su cuello y sus manos en los últimos años.
Esas cadenas han sido el símbolo de la tragedia del secuestro en Colombia y son similares a las que portó su hijo como cautivo en la selva.
Pablo Emilio, ya con 32 años y su juventud perdida, caminó por la pista del aeropuerto de Florencia y mostró aparentemente buen estado de salud, vestido con traje militar y con una gorra sobre su cabeza también perteneciente a la Fuerza Pública.
En medio de la emoción, Moncayo recibió flores blancas y un globo blanco, que rápidamente soltó y se esfumó en las alturas, como símbolo de libertad.
FARC AHORA PIDEN CANJE
Las FARC aseguraron que con la entrega unilateral ayer del sargento del Ejército Pablo Emilio Moncayo el “camino queda desbrozado” para que se haga de “inmediato” un canje de rehenes por guerrilleros presos.
Un comunicado de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) divulgado a través de la Agencia de Noticias Nueva Colombia (Anncol) señaló que con el gesto por su parte de entregar a Moncayo y, el pasado domingo, al soldado Josué Daniel Calvo se debe dar paso al acuerdo humanitario.
Los rebeldes consideran que ésa es la “única forma viable para que, sin menoscabo de la integridad física, regresen a la libertad los prisioneros que están en la selva”, en referencia a los secuestrados en su poder, lo mismo que los guerrilleros presos “en las mazmorras de Colombia y de los Estados Unidos”.
“Las FARC (…) han dado cumplimiento a la palabra empeñada a principios del año 2009, de liberar de manera unilateral a los prisioneros de guerra”, indicaron los subversivos en su misiva.
Agregaron que ese hecho debió haberse producido hace unos diez meses, pero “la permanente fabricación de pretextos artificiales por el Gobierno” colombiano prolongó de manera “torturante e injustificada” la entrega.
La guerrilla hizo además un llamado a la comunidad internacional y al grupo Colombianos y Colombianas por la Paz (CCP), liderado por la senadora opositora Piedad Córdoba, quien ha mediado en la entrega de catorce secuestrados liberados, incluidos los dos últimos, para que sumen voluntades y esfuerzos encaminados a alcanzar un “canje de prisioneros de guerra”.
También tuvo palabras de agradecimiento al presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, “sin cuyo concurso hubiera sido imposible la realización de esta empresa humanitaria” y a los pilotos brasileños que recogieron a los rehenes en la selva “por su pericia y profesionalismo”.
La senadora expresó a Efe que el canje debe producirse durante el Gobierno del presidente Álvaro Uribe, es decir, antes del 7 de agosto próximo, porque de lo contrario “sería difícil”.
Insistió en que ésa es la única vía para que los restantes 22 secuestrados, según las cifras del Gobierno, que quedan en poder de las FARC recuperen la libertad.
La guerrilla, sin embargo, sólo habla de 21 secuestrados “canjeables”.
Piedad Córdoba confirmó que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia “ya tienen una propuesta” que será entregada a Uribe a través del CCP.
Ver en la versión impresa las páginas: 8 A