Cada vez los nicaragüenses aprueban menos el trabajo de la Asamblea Nacional, el Consejo Supremo Electoral (CSE) y la Corte Suprema de Justicia (CSJ), según muestra M&R Consultores en la tendencia de sus encuestas regulares sobre la percepción de los ciudadanos acerca de la política nacional, cuya aplicación más reciente fue entre el 10 y 18 de este mes.
Igual que el gobierno de Daniel Ortega e instancias del Poder Ejecutivo, los restantes tres poderes del Estado pierden varios puntos en aprobación entre diciembre del 2009, cuando se aplicó la encuesta anterior, a marzo, con el más reciente estudio. La encuesta recibe el nombre de Sistema de Monitoreo de Opinión Pública (Sismo).
El estudio de marzo es el vigésimo cuarto que se realiza desde octubre del 2002 y es el undécimo que se hace durante la Administración de Ortega.
La encuesta se aplicó a una muestra de 1,600 personas de los sectores urbano, semirrural y rural de todo el país. Su margen de error es de más o menos 2.5 por ciento y el nivel de confianza es del 95.5 por ciento.
ASAMBLEA TOCA FONDO
La Asamblea Nacional es la peor valorada de todos los poderes del Estado. Un 61.1 por ciento de los ciudadanos consultados en marzo respondió que desaprueba el trabajo de los diputados, contra un escaso 7.4 por ciento que les dio el visto bueno.
En diciembre pasado, era el 65.1 por ciento el que desaprobaba el trabajo de la Asamblea, contra un 13.9 por ciento que aún respaldaba su trabajo.
A simple vista, la desaprobación de la Asamblea mejoró del 65.1 por ciento en diciembre al 61.1 por ciento en marzo. Sin embargo, esos puntos no se traducen en aprobación, pues ésta disminuyó 6.5 por ciento. Los puntos que la Asamblea perdió en desaprobación se sumaron al grupo de personas que prefiere mantenerse indiferente “o le da igual” el trabajo de ésta.
Según los resultados, el porcentaje de ciudadanos que no aprueba ni desaprueba el trabajo de los diputados creció del 19.8 por ciento al 27.4 por ciento, en los últimos tres meses.
Con sólo siete de cada cien ciudadanos que aprueban su trabajo, la Asamblea alcanzó en marzo su puntaje más bajo en aprobación, que sólo había sido tan bajo en junio del 2008, cuando obtuvo 12.5 por ciento en aprobación.
CSE TAMBIÉN ESTÁ MAL
El CSE tampoco se queda atrás. Entre diciembre y marzo, la aprobación del tribunal electoral cayó del 21.1 por ciento al 16.2 por ciento, es decir 4.9 puntos menos en tres meses.
Al CSE la oposición le reclama dos fraudes consecutivos con los comicios municipales del 2008 y los regionales de este mes en la Costa Caribe. Mientras, su presidente (Roberto Rivas) busca una reelección a la que se oponen siete de cada diez nicaragüenses, según datos de la encuesta publicados la semana pasada por LA PRENSA.
Igual que con la Asamblea Nacional, el nivel de desaprobación del CSE mejoró del 62.7 por ciento en diciembre al 61.4 por ciento en marzo. Pero para el tribunal electoral esa mejora también se traduce en indiferencia hacia su trabajo.
Los magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) corren la misma suerte. Sólo el 16.9 por ciento de los nicaragüenses consultados aseguró que aprueba el trabajo de los magistrados judiciales, cuando esa aprobación era del 21 por ciento tres meses atrás.
La firma también preguntó a los nicaragüenses si consideraban que el actual Poder Judicial, particularmente la CSJ, es “un poder que responde a intereses de la nación, es transparente e íntegro” o “es un poder que responde a intereses políticos que adolece de falta de transparencia e integridad”.
El 59.6 por ciento de los nicaragüenses respondió que la CSJ responde a intereses políticos y carece de transparencia e integridad. Mientras, sólo el 28.1 por ciento cree lo opuesto.
NINGÚN IDÓNEO PARA EJERCER LA PRESIDENCIA
La encuesta revela que el ex presidente Arnoldo Alemán es visto por casi el treinta por ciento de los nicaragüenses como el líder actual de la oposición, aunque sólo el siete por ciento lo considera el líder idóneo. Ahí le va mejor al diputado Eduardo Montealegre, quien recibe un respaldo superior al 27 por ciento.
Sin embargo, ambos, junto al presidente Ortega, figuran entre los “presidenciables” menos idóneos para ocupar ese cargo en el 2012.
M&R Consultores preguntó a los nicaragüenses quién consideran que es el hombre o mujer más idóneo para ocupar la Presidencia. El 22.6 por ciento respondió que ninguno de quienes se mencionan para ese cargo o aspiran a él es el correcto y otro tanto más (el 25.1 por ciento) prefirió no responder a eso.
El presidente Ortega, quien regresó al poder con el 38 por ciento de los votos en el 2007, recibió este mes el respaldo del 16.1 por ciento, seguido del diputado Montealegre con el 14.8 por ciento.
El ex presidente Alemán continúa en la lista por una amplia diferencia, con sólo el 4.4 por ciento de nicaragüenses que lo consideran el idóneo.
Menos ven idónea a la Primera Dama, Rosario Murillo (2.9 por ciento); el ex alcalde del Frente Sandinista en Managua, Dionisio Marenco (1.9 por ciento), el ex candidato presidencial y coordinador del Movimiento Renovador Sandinista (MRS), Edmundo Jarquín (1.9 por ciento, también), o a la Primera Comisionada y directora de la Policía Nacional, Aminta Granera (1.4 por ciento).
La firma preguntó por quién votarían los nicaragüenses si las elecciones fuesen este mes y el candidato del FSLN fuera el presidente Ortega. Los candidatos con quien midieron al mandatario fueron Montealegre, Alemán, Jarquín y el conservador Noel Vidaurre.
Ninguno de los eventuales candidatos, incluido Ortega, ganaría las elecciones en primera vuelta porque no alcanzaría el mínimo de votos. Sin embargo, Jarquín y Montealegre serían más votados que Ortega.
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