El Vía Crucis penitencial que se realiza cada año en las Isletas de Granada, ubicadas sobre las aguas del lago Cocibolca, tardó ayer más de dos horas en recorrer las estaciones establecidas. En el acto religioso iban decenas de pequeñas lanchas adornadas con frutas variadas. La imagen del Rabí Jesús también era resguardada por racimos de corozos y flores de sacuanjoche. Los católicos expresaron su fe en cada pasaje de la pasión y muerte de Jesús. Esta celebración tiene 20 años de haber sido iniciada por el sacerdote Omar Cordero, quien ahora es párroco del Santuario de la Virgen de Candelaria, en Diriomo. Los fieles cada año se suman al acto religioso.
LA PRENSA/G. MIRANDA