Con mucha garra, juego bonito, pero con problemas en la definición se mostró la Selección Nacional Sub-21 de futbol, que la tarde de ayer venció 2-1 a Belice en el nuevo estadio, ubicado en la UNAN-Managua.
Sin embargo, las dos dianas no fueron suficientes para clasificar a la tropa pinolera a los Juegos Centroamericanos y del Caribe. A Belice sólo le bastó aprovechar el error garrafal del arquero Henry Maradiaga y la ausencia de la defensa nica en el área para marcar a través de Julián Maldonado el único gol que le aseguró el boleto a los Juegos, al empatar el marcador global 2-2 y sacar provecho del gol de visitante.
- La última oportunidad que tiene Nicaragua de clasificar a los Juegos Centroamericanos y del Caribe es ganar el repechaje por el cuarto boleto. El rival de la Sub-21 será Costa Rica, un muy conocido rival para los nicas.
Le tocará complicado a los nicas, pero tienen oportunidad de ganar, expresó Chelato Uclés, asesor técnico de Belice.
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La Selección Sub-21, bajo la asesoría de Enrique Llena, presentó un juego bonito, que reflejó el progreso técnico-táctico del equipo. Los nicas tuvieron control completo del partido, ante un rival que sólo tuvo un destello fugaz en la primera parte y aprovechó para marcar.
Léster Bonilla y Rafael Baquedano le daban viveza al juego ofensivo de la tropa pinolera con sus rápidas llegadas por los costados. En el área chica, el delantero Norfran Lazo desequilibró a la defensa beliceña, pero ahí estaba el arquero Frank López para desviar y controlar el esférico.
Casi al concluir la primera parte se rompió el silencio en el estadio. Al minuto 43, Jorge Portocarrero le daba el empate a Nicaragua y la esperanza que la clasificación no estaba perdida.
En la segunda parte, Llena optó por ingresar a Axel Villanueva y Gabriel Avilés. La Azul y Blanco llegó con más frecuencia al marco beliceño, teniendo oportunidades claras frente al marco, pero la puntería siguió fallando.
Las tribunas del estadio se volvieron a estremecer con el segundo tanto. Una muy buena jugada armada por Baquedano desde el extremo derecho encontró a Daniel Reyes para que éste habilitara a Portocarrero, quien sentenció el segundo tanto de Nicaragua a los 57 minutos.
El partido llegaría a enfriarse, tras la salida del arquero López de Belice, y Portocarrero, ambos golpeados.
Posteriormente el árbitro siguió el partido, pero sólo dio cinco minutos más de juego y luego pitó el final del duelo. Fueron 86 minutos reales de juego, que dejó el mal sabor de saber si en esos minutos de compensación que no se jugaron los nicas extendían la diferencia.
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