VILLAVICENCIO/EFE
El soldado Josué Daniel Calvo, liberado por las FARC, llegó al aeropuerto de la ciudad colombiana de Villavicencio en un helicóptero brasileño junto a la misión humanitaria encabezada por la senadora Piedad Córdoba.
Apoyado en un palo que le servía de bastón, Calvo bajó del helicóptero por su propio pie sin necesitar la silla de ruedas que lo esperaba a las puertas de la aeronave.
Sonriente y emocionado, el soldado liberado, que estuvo once meses secuestrado, se estrechó en un abrazo con su padre, Luis Alberto Calvo, su hermana Nubia y su tía Gladys, entre los aplausos de allegados, periodistas y miembros de Colombianos y Colombianas por la Paz (CCP), movimiento que dirige Córdoba.
El helicóptero aterrizo en el aeropuerto Vanguardia de Villavicencio pasadas las 13.00 hora local (18.00 GMT), antes de lo previsto por el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR).
El soldado bajo del helicóptero seguido por Piedad Córdoba, los delegados de la Cruz Roja y de la Iglesia católica que integraron la misión humanitaria que lo recibió en un punto de la selva colombiana de manos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), la guerrilla que lo secuestró en abril de 2009.
De esta manera culmina con éxito la primera fase de la operación para devolver a la libertad a dos rehenes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FAR). Para este martes está prevista la entrega del sargento Pablo Emilio Moncayo, secuestrado desde hace más de 12 años.