VILLAVICENCIO, COLOMBIA/AFP
Un cese de operaciones militares y policiales en una región del sureste de Colombia entró en vigencia desde la noche del sábado para facilitar que la guerrilla de las FARC libere a un militar secuestrado hace un año.
“De acuerdo con las instrucciones del ministerio de Defensa se suspendieron las operaciones militares en una zona pequeña pero suficiente para realizar el operativo de liberación del soldado Josué Daniel Calvo”, dijo a periodistas el alto comisionado de paz del Gobierno, Frank Pearl.
El viernes, el general Freddy Padilla, comandante de las Fuerzas Militares, tras ser informado por el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) sobre el sitio en donde se hará la liberación, dijo que de inmediato procedería a emitir “las órdenes pertinentes para suspender las operaciones militares”.
Con el cese de operaciones militares continúa el proceso para la entrega de Calvo, secuestrado en abril de 2009, que se realizará en algún lugar selvático de los departamentos (provincias) de Meta o Guaviare (sureste).
En desarrollo del procedimiento, llegaron ayer a la ciudad de Villavicencio, capital de Meta, los dos helicópteros brasileños en los que viajará la comisión humanitaria que mañana, si se cumple lo previsto, recogerá al soldado Calvo.
Las dos aeronaves y los miembros de la misión humanitaria se desplazarán el lunes a la ciudad de Florencia, en el sureño departamento de Caquetá, para un segundo operativo encaminado a la liberación del sargento Pablo Emilio Moncayo, a quien las FARC entregarán luego de más de 13 años de secuestro.
Los dos uniformados hacen parte de un grupo de 23 militares y policías que las FARC mantienen como rehenes.
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