ACAN-EFE
El presidente del Parlamento Centroamericano (Parlacen), Jacinto Suárez, presentó hoy ante la Corte Centroamericana de Justicia (CCJ), una demanda contra Panamá, por supuestas violaciones a instrumentos de la región al decidir unilateralmente abandonar el órgano político de la integración.
Suárez, del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), declaró a periodistas que el Estado panameño también es demandado ante la CCJ para que pague al Parlacen 1 millón 133 mil 333 dólares, valor de la cuota de un año que Panamá está obligado a entregar al foro político regional, que no ha cancelado.
En la demanda se pide a la CCJ que indique las violaciones de Panamá al Tratado Constitutivo del PARLACEN, a la Carta de la Organización de Estados Centroamericanos y al Protocolo de Tegucigalpa de 1991.
La salida del Parlacen fue una de las promesas de campaña del presidente de Panamá, Ricardo Martinelli, que tomó posesión el 1 de julio del año pasado, tras considerar que el foro centroamericano es un órgano «inoperante» y «una cueva de inmunidades».
Según Suárez, el Gobierno de Panamá ha dicho que va a cumplir con esta obligación financiera, y como le han enviado varias notas de cobro y no han habido respuestas, por eso se recurre a los organismos legales para que se resuelva esa insolvencia del Estado panameño.
El presidente del PARLACEN sostuvo que Panamá es firmante del Protocolo de Tegucigalpa, constitutivo de la CCJ y por lo tanto tiene que someterse a la jurisdicción de esta corte regional, pero indicó que será la Corte Centroamericana la que dirá la última palabra sobre la demanda.
El presidente de la CCJ, el hondureño Francisco Darío Lovo, dijo a periodistas que los seis magistrados (de Nicaragua, Honduras y El Salvador) se reunirán para resolver si se admite o no la demanda.
Los otros estados miembros de la Corte son Costa Rica, Panamá y Guatemala, país este último que está en el proceso de nombrar a sus jueces para incorporarlos al tribunal regional.
Lovo indicó que si se admite la demanda, lo que no indica que el Parlacen tenga la razón o no, se notifica de este acto al representante de Panamá para que conteste diciendo si acepta el reclamo, si se opone o la actitud de no responder.
El juez hondureño dijo que si el demandado no contesta en tiempo y forma el tribunal lo declara en rebeldía procesal, pero el juicio continúa hasta que se dicte sentencia, que tienen efectos vinculantes porque son obligatorios y de ineludible cumplimiento y no cabe ninguna apelación.
Aclaró que la Corte no ejecuta la sentencia sino que esto le corresponde a la reunión de presidente de Centroamérica, que pueden dictar medidas diplomáticas, económicas y financieras y otras sanciones.
El Parlacen , creado en 1991, está integrado por 20 diputados de cada Estado miembro; los ex presidentes y ex vicepresidentes de Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Panamá, y 22 parlamentarios designados por República Dominicana.