Si le arden o le pican las orejas, es que alguien está hablando de usted, según un adagio popular.
Y es que el chisme y el rumor es un fenómeno social muy interesante que se da en todos los niveles de la sociedad y los centros de trabajo no son la excepción, debido a que existe la necesidad de comunicar algo.
Lo malo de ésto es que en muchas ocasiones adquiere otras dimensiones y puede causar gran daño, aunque en otros casos carecer de información puede ser visto como una debilidad.
María Adilia González Pavón, administradora de empresa con 15 años de experiencia, recuerda con humor que en uno de sus empleos recibió una “regañadita” por no estar “bien informada”. En una reunión de gerencia admitió desconocer acerca de la renuncia repentina de su jefa. “Todo mundo lo sabía y lo comentaba, pero como yo llego a mi oficina a trabajar, a revisar correos y documentos no me queda tiempo para platicar en los pasillos”, comentó
Necesidad de información
Sin duda los rumores y los chismes son una forma de comunicación, y puede ir desde una simple crítica hasta la invención de toda una historia en torno a un sujeto determinado. Pero ¿Hasta dónde es conveniente esta situación? y ¿cómo podemos manejarla?.
La sicóloga Marlene Saravia, catedrática de la Universidad Centroamericana (UCA) y miembro de la Asociación de Ejecutivos de Recursos Humanos, señala que cuando se rumora algo es que probablemente existe carencia de información en una organización.
“Hay aspectos que deben ser significativos para las organizaciones e informar para evitar los chismes, por ejemplo: los cambios o ¿cómo enfrentaremos una crisis? Si no se mantiene informado al personal eso generará rumores, basados en la necesidad de conocer que pasará con ellos”, indica Saravia, catedrática de Sicología de las Organizaciones quien recomienda a las organizaciones tener un plan de comunicación formal para sus empleados o miembros.
Causas
Para la sicóloga donde existan personas va a haber rumor, en unas organizaciones más que en otras, pero las causas del rumor se debe a que existe una débil comunicación formal en la institución y se da cuando alguien facilita la información y luego se disgrega de boca en boca.
Otra de las causas es la cultura del rumor que se afinca en una organización cuando los líderes o jefes alientan este tipo de comunicación para estar informados. “Cuando a los jefes les gusta el chisme, poco a poco se hace una cultura en las organizaciones”.
Establecer la cultura de rumor en una organización es peligrosa porque “cada quien ve y escucha lo que quiere escuchar y se destaca todo aquello que la hará quedar bien con el jefe, pero que destruye a otra persona. Por eso el trabajador se tiene que cuidar y estar bien seguro a quien confiar información o a quien decirle un comentario”.
El jefe debe estar claro que crear una cultura de chisme y rumores puede generar serios conflicto entre los trabajadores porque perjudicarán a terceros y otros querrán sacar ventaja en los puestos de trabajo.
“Las organizaciones tienen que ser beligerantes para
hacer un diagnóstico de qué tipo de información está llegando a la gente y así buscar cómo canalizar esa información”.
Recomienda la experta que en los centros de trabajo se tiene que tener mucho cuidado a quien le confía información. “Sucede que hay momentos que las personas tienen necesidad de ser escuchada respecto a sus problemas, pero en muchos casos la persona a quien confía, revela la información que irá de boca en boca”.
“El rumor es un hecho humano que se da en todas las organizaciones y existen personas más proclive a comunicar. Se torna dañino o peligroso cuando daña a otra personas, es decir cuando cobra víctimas de acoso moral. A veces son técnicas que se usan para aislar o perjudicar a las personas en una organización”.
Añade que “Lo más importante es frenar esta comunicación. Haciendo que otras personas como líderes informen adecuadamente a la gente”.
Si el rumor es tan dañino que afectó tanto a la organización lo que se debe hacer es separar a la persona que ha generado el rumor o ponerle condiciones.
Mecanismos de seguridad
Otros expertos señalan que se puede participar de este fenómeno siempre y cuando se tomen algunas medidas como por ejemplo comparta información con otras personas confiables sólo de vez en cuando y verifique si hay otros que escuchan.
Otra de las sugerencias es no pasar mucho tiempo en la oficina con gente con fama de chismosa, después puede ser juzgado igual.
Escuche cuidadosamente, pero hable tan poco como sea posible.
Trabaje con la regla de que lo que sea que diga será repetido. Piense en las implicaciones de esto antes de hablar.
Considere la fuente del chisme y los motivos ocultos de dicha fuente.
Tenga en cuenta que la gente a veces planta información para manipular una situación.
No hable mal de la gente, sus comentarios le perseguirán de manera continua cuando se creen o cambien alianzas o grupos en el lugar de trabajo.
Si algo que dice llega a oídos de un amigo o colega en una manera en la que no quiso, debe pedir disculpas y ser honesto. Esta es la única manera de salvar su reputación y limitar el daño hecho.
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