ACAN-EFE
El Ejército de Nicaragua aseguró hoy que sus armas están resguardadas y seguras y no han sido objeto del negocio de una red de tráfico de armas que trasegaba armamento desde Centroamérica a Colombia, en especial para grupos paramilitares de este país.
«Tengan la plena seguridad que los inventarios del Ejército de Nicaragua están resguardados y seguros. Ese material del que se habla es material que no es orgánico del Ejército de Nicaragua», dijo a periodistas el jefe de las Fuerzas Armadas nicaragüenses, el general Julio César Avilés.
«Las informaciones dicen que (esas armas) son de fabricación de otro país, que no es del material orgánico que nosotros tenemos», agregó.
Las autoridades colombianas desarticularon ayer una red de tráfico de armas destinadas a grupos paramilitares al capturar a cuatro personas acusadas de introducir material de guerra en Colombia procedente de Centroamérica.
El director del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), Felipe Muñoz, dijo que se tiene evidencia de que esa red hizo al menos una entrega de armas para la organización de Los Rastrojos, nuevos paramilitares dedicados al narcotráfico.
Las autoridades de ese país consideran que la red logró introducir en Colombia cohetes, fusiles y ametralladoras.
Según las investigaciones del DAS, el material bélico se negociaba directamente desde países centroamericanos para ser enviado a la isla de San Andrés, desde donde era transportado posteriormente hasta el interior de Colombia por vía aérea o marítima.
El general nicaragüense dijo que aún no han recibido ningún tipo de requerimiento de las autoridades colombianas.