BOGOTA/AFP
El operativo para recibir a dos militares colombianos en poder de las FARC comenzaría el próximo sábado, anunció este martes la senadora opositora Piedad Córdoba, a quien esa guerrilla entregará a los rehenes, en una operación en la que participará Brasil.
Córdoba indicó que las FARC aprobaron las condiciones de seguridad propuestas por el gobierno colombiano y el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), para realizar la liberación del sargento Pablo Emilio Moncayo y del soldado Daniel Calvo.
«Los helicópteros brasileños deberán estar este viernes 26 de marzo en el aeropuerto de (la ciudad) de Villavicencio (90 km al este de Bogotá), para iniciar el primer operativo el sábado en la mañana», precisó la senadora en un comunicado de prensa.
Por su parte, el alto comisionado de paz del gobierno, Frank Pearl, reveló que desde las 18H00 locales del viernes (23H00 GMT) hasta las 06H00 locales del domingo (11H00 GMT) se suspenderán los operativos militares en el área que se designe para la liberación.
Añadió que la primera liberación «podría ser el sábado».
Tras una reunión entre Córdoba y el CICR, su delegado en Colombia, Stephane Jaquiere, anunció que «el operativo (para las liberaciones) ya está en marcha».
«Los helicópteros van a salir de Manaos hasta San Gabriel (Brasil) y de San Gabriel van a volar a Villavicencio, donde estarán el viernes en la noche».
Según ha anunciado Córdoba, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, marxistas), que anunciaron en abril del año pasado las liberaciones, entregarán primero al soldado Calvo, quien se encuentra enfermo, y 24 horas después se cumplirá la entrega de Moncayo.
Además, las FARC entregarán los restos del mayor de la Policía Julián Guevara, fallecido en 2006 mientras estaba secuestrado.
La senadora colombiana señaló al canal estatal venezolano Telesur que «la única cosa que podría paralizar la operación sería que hubiera pésimas condiciones climatológicas».
Calvo fue secuestrado por las FARC en abril de 2009, en tanto que Moncayo cayó en poder del grupo guerrillero en diciembre de 1997, lo que lo convierte en su rehén más antiguo junto con el cabo Livio José Martínez.
Estos uniformados hacen parte de un grupo de 23 militares y policías que las FARC mantienen como rehenes en la selva y proponen canjear por unos 500 guerrilleros presos, lo que rechaza el presidente Alvaro Uribe.
Brasil ya participó en una operación similar de liberación de rehenes de las FARC, en febrero de 2009, cuando el grupo guerrillero dejó en libertad a dos políticos y cuatro uniformados.