El Festival Internacional de Teatro presentó el fin de semana a La Trinchera de Ecuador y Estrantes Danza de Colombia.
La Trinchera venía con el prestigio de varios años de labor escénica y una obra escrita y dirigida por Arístides Vargas, sin lugar a dudas uno de los dramaturgos más destacados en América Latina. Así que esperábamos mucho de ellos y Mala Noche.
Si bien la obra aborda con crudeza despiadada el tema del machismo en un ambiente agobiador y hermético, no siempre el mensaje tuvo efectividad, principalmente por dos fallas: actuación y parlamentos muy largos.
Rocío Reyes Macías en su parlamento inicial no articulaba con claridad, era casi ininteligible su emisión de la cadena fónica. Su fuerte es la expresión corporal, pues da la impresión de un despojo, una marioneta que el mesero gay maneja a su capricho, sin embargo debe mejorar su pronunciación y entonación, así como el volumen de la voz.
Los actores masculinos, Mageregger Mendoza como Mifasol y Nixon García Sabando como Carlitos, tuvieron un desempeño uniforme, que se vio afectado en ocasiones por lo extenso de ciertos parlamentos que eran más de lo mismo, esta quietud era salvada por las escenas de acción, como el combate con los palos de billar o cuando reconstruyen los hechos.
Sin lugar a dudas el personaje de Chespandolfo, el mesero gay, interpretado por Freddy Reyes Macías, cautivó al público pues irradiaba luz en los momentos más tensos de la obra. Es el elemento que encauza las catarsis de los personajes.
Pese a estos señalamientos hubo momentos muy emotivos y diálogos con mucha fuerza poética que atrapaban al espectador en la esencia del conflicto planteado.
Hoy continúa el festival, que culmina hasta el viernes en la Sala Justo Rufino Garay.
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