Julio Vallejos no está en la lista de los diez receptores más ofensivos que ha producido el beisbol nacional, pero probablemente los encabeza a todos manejando la mascota y fusilando corredores en intento de robo. Ahí nadie le pone un pie adelante.
Desde siempre, en el beisbol nacional se ha contado con magníficos cátcheres. Jorge “El Conejo” Hernández y Julio “Canana” Sandoval dejaron huellas indelebles. Se dice que Hernández era muy completo y que Sandoval seducía con el guante entre su mano.
Sin embargo, el gran referente entre los “enmascarados” nacionales es Vicente López, el estupendo cátcher de San Isidro, que impresionó por el dominio de todos los ámbitos en la posición más sacrificada, exigente y estratégica del beisbol, como es la receptoría.
El mejor año de Vallejos fue 1993, cuando resumió .329, con 19 jonrones y 92 empujadas.
Vallejos también bateó .320 en 1997 y .317 en 1999.
Vicente López tiene el average más alto para un cátcher con .437, en 1978, año en el que también disparó 34 cuadrangulares, otra marca que le pertenece.
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Pero Vallejos ha hecho historia con su poderoso y preciso brazo atrapando corredores de toda nacionalidad y en torneos de todo calibre. Ningún otro cátcher ha tenido tanto éxito como Julio recibiendo disparos y aniquilando oponentes en intento de asalto.
En una ocasión, cuando Edgard Tijerino consultó a Miguel Valdés, reputado entrenador cubano que diseñó las maquinarias de su país para arrasar a cuanto evento iban, sobre el pelotero nica que podía alcanzar en el line up cubano, Valdés dijo que sólo Vallejos.
Los cubanos tenían en ese momento a Alberto Hernández, de gran talento conduciendo lanzadores, y Pedro Luis Rodríguez, temible bateador que jugaba como cátcher pero que no era muy hábil detrás de home. “Vallejos alcanza en nuestro equipo”, dijo Valdés.
Vallejos recibió muchos reconocimientos por donde viajó haciendo estragos con el rifle. Los asiáticos lo respetaban y en el Caribe le temían, al igual que en nuestro país, pero el elogio de Valdés debe ser uno de los que entró más profundo en el corazón de Julio.

Este leonés ha sido un bateador de .247 en su carrera de 22 años, con sólo tres campañas sobre los 300 puntos y una temporada con más de 15 jonrones, pero con su mascota y el brazo ha tenido suficiente para hacer historia, mientras llega además a los mil hits.
Vallejos consiguió su cañonazo mil frente a Óscar Gómez, el consistente relevista de Jinotega. Es el tercer cátcher con mil cañonazos junto con Marlon Abea y Genaro Llanes.
Abea lidera a los receptores en hits conectados con 1,359 y sigue contando. De acuerdo con las cifras globales, Marlon es el receptor más ofensivo y uno de los más duraderos en la historia.
Sin embargo el más mortífero atrapando corredores y conduciendo lanzadores ha sido el leonés Julio Vallejos.
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