CORRESPONSAL/CHINANDEGA
Cinco reos doblaron a patadas los tres barrotes de la celda número cuatro y luego que los pedazos de hierro cayeron a un cauce, los detenidos ascendieron al techo de la unidad policial en la zona sur del edificio, para lanzarse hacia la calle sin que se percatara el guarda en el área de control de reos.
La fuga, según las autoridades, ocurrió entre las 2:00 a.m. y 3:00 a.m. de ayer. El guarda se percató a las 3:40 a.m., cuando dio la voz de alerta que los prisioneros no amanecieron en los camarotes.
“Parece que a patadas destruyeron los barrotes, porque los hierros tenían trapos amarrados y no se escuchó ruidos; el guarda se descuidó”, expresó el portavoz, subcomisionado Uriel Gutiérrez.
Los fugitivos son los hermanos César Alberto y L.A.C.R., de 22 y 17 años respectivamente, alias “Los Chamorritos”; Ángel Armando Salmerón Carrasco, de 23 años, alias “Armandín”; Alvin David Martínez Ríos, de 20, alias “El Tangarito” y Luis Manuel Lainez Canales, de 24, alias “El Panza Rala”.
“Estaban detenidos por robos en todas sus modalidades: con intimidación, fuerza y violencia. El sábado asistieron a la audiencia inicial donde les decretaron prisión preventiva”, manifestó Gutiérrez.
En horas de la madrugada de ayer se activaron los retenes, se establecieron coordinaciones con la delegación policial de los 12 municipios chinandeganos y la ciudad de León, con patrullas rastreando la periferia y viviendas de familiares. El delito de los cinco reos ahora es por fuga.
Uno de los elementos conocido como “Los Chamorritos” intentó suicidarse en días anteriores. Los cinco tienen antecedentes delictivos, según confirmó la Policía.
El jefe policial, comisionado Douglas Pichardo, expresó que se han dado a la tarea de inspeccionar las condiciones de las ocho celdas y reforzar los barrotes. “La capacidad de las celdas es de 10 reos, a veces hay 30 ó 60, es lo normal”, explica el alto jefe policial.
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